Comité ENFEN prevé lluvias superiores a lo normal en la costa pacífica y advierte severo déficit hídrico en la sierra sur y la Amazonía.
El Fenómeno El Niño causará un escenario climático polarizado en el territorio nacional a partir de noviembre. Mientras la costa norte enfrentará precipitaciones superiores a sus promedios históricos, la sierra sur y vastas zonas de la Amazonía registrarán escasez de lluvias y un elevado riesgo de déficit hídrico.
El capitán de fragata Jacobo Morote, vocero de la Marina de Guerra del Perú ante el Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN), confirmó este pronóstico en declaraciones a Latina Noticias. Según el especialista, la presencia de lluvias de moderada a fuerte intensidad desde noviembre incrementará el peligro de desbordes e inundaciones en las cuencas de la vertiente del Pacífico.
Por el contrario, el comportamiento pluviométrico en el sur andino y la región amazónica mostrará valores normales o inferiores a lo habitual. Esta escasez de precipitaciones amenaza directamente el abastecimiento de agua para el consumo humano, la agricultura, la ganadería y la generación hidroeléctrica.
Comportamiento de caudales e incremento térmico marítimo
Las estimaciones del ENFEN anticipan un incremento sustancial en el caudal de los ríos que desembocan en el océano Pacífico, lo que exige una constante fiscalización en quebradas, puentes y zonas aledañas a los cauces para mitigar daños en la infraestructura vial y las actividades económicas locales. En contraste, las vertientes del Amazonas y del Titicaca registrarán caudales por debajo de lo normal, afectando el nivel de almacenamiento en ríos, lagunas y reservorios.
El calentamiento del mar refleja la magnitud del evento climático. Durante agosto y septiembre, la temperatura superficial marina en Paita alcanzó los 25.2 °C, cifra similar a los registros de la temporada estival. En tanto, en el Callao se reportó un pico de 21.5 °C en julio, sobrepasando los promedios estacionales.
Las condiciones térmicas han alterado la distribución de los recursos hidrobiológicos. La anchoveta se ha desplazado hacia la franja costera y ha descendido a profundidades de entre 200 y 350 metros en busca de masas de agua fría y nutrientes, situación que complica la operatividad de la flota pesquera industrial.
Paralelamente, las anomalías cálidas han propiciado la presencia de especies oceánicas y ecuatoriales en el litoral peruano, fenómeno que podría acentuarse entre noviembre y diciembre durante el punto crítico del evento. Pese a estas proyecciones, la autoridad marítima informó que las operaciones portuarias, comerciales, pesqueras y recreativas se mantienen habilitadas.
