El 64% de ciudadanos respalda la reducción del periodo de aplicación de la llamada ley seca, y la cifra incluso sube en Lima a un 67% debido a la afectación que genera en una diversidad de negocios como bodegas, restaurantes y agencias de turismo, de acuerdo a la última encuesta de Ipsos a nivel nacional para Perú21.
El estudio, realizado sobre una base de 1,204 entrevistados, además, señala que en el oriente y el centro del país el apoyo a una flexibilización de la disposición es todavía mayor con 71% y 72%, respectivamente.
Según el director del Centro de Estudios de MYPES Unidas del Perú (MUP), Daniel Hermoza, el expendio de bebidas alcohólicas representa hasta el 55% de los ingresos de una bodega, y estimó que en los ocho días que se aplicaría la ley seca el próximo año en nuestro país —en que tendremos tres procesos electorales de carácter general, regional y municipal— estos establecimientos dejarían de percibir más de S/320 millones en ventas, a lo que sumarían otros S/48 millones en utilidades.
Por su parte, Mercedes Quiñones, presidenta de la célula de Áncash de la Asociación de Mujeres Bodegueras del Perú (Agremub), advirtió que la ley seca solo la cumplen los comercios formales, toda vez que las autoridades no están en posibilidades de ejercer un control efectivo y amplio, sobre todo en provincias. “Esto impacta directamente en nuestra canasta familiar”, subrayó.
