Una inspección inopinada en diversas estaciones del Metropolitano, incluido el paradero de la Estación Central, realizó la Contraloría General de la República con el propósito de verificar las condiciones de operación y mantenimiento de este sistema de transporte masivo.
El vocero de la entidad, coronel Guzmán Vera, informó que la visita se realizó entre las 6:00 y 8:30 de la mañana, intervalo en el que se constató una fuerte aglomeración de pasajeros, situación originada por la insuficiencia de buses para cubrir la alta demanda en horas punta.
La supervisión también comprobó deficiencias en la infraestructura con puertas de acceso inoperativas, lo que representa un riesgo para la seguridad de los usuarios, especialmente en momentos de gran concurrencia.
Otro hallazgo estuvo relacionado con el estado de la flota. Parte de los buses inspeccionados superan el millón de kilómetros recorridos, cifra que corresponde al límite considerado como vida útil en este tipo de unidades. El uso prolongado, advirtió la Contraloría, compromete la calidad del servicio y eleva la posibilidad de fallas técnicas durante el recorrido.
En el caso de la Estación Central, la inspección evidenció que las filas de usuarios se extendieron fuera de las instalaciones, generando posibles riesgos por empujones o caídas en la vía exclusiva. La entidad señaló que esta situación refleja la insuficiencia de la capacidad operativa frente a la demanda diaria.
El operativo continuará en distintas estaciones hasta mañana. Una vez concluido, se remitirá un informe a la ATU con recomendaciones preventivas y correctivas. Guzmán Vera señaló que, de no atenderse las observaciones realizadas, se iniciarán investigaciones adicionales con el fin de determinar qué funcionarios serían responsables de las omisiones en la gestión del servicio.
