Foto: Perú Informa
Cada 9 de junio se celebra el Día Mundial de la Acreditación, resaltando el papel de este proceso en la seguridad de productos y servicios, la competitividad internacional y la construcción de un futuro sostenible.
El Día Mundial de la Acreditación es una iniciativa internacional que busca destacar la importancia de la evaluación independiente de la competencia técnica de organismos de certificación, inspección y laboratorios. La fecha fue instaurada por la cooperación global de acreditación y se celebra cada 9 de junio en más de 100 países.
La acreditación garantiza que los resultados de pruebas, inspecciones y certificaciones sean confiables y reconocidos internacionalmente. Esto permite que los consumidores, empresas y gobiernos tengan la certeza de que los productos y servicios cumplen con estándares de calidad y seguridad.
En 2026, el lema de la celebración es “Innovación, confianza y sostenibilidad: el poder de la acreditación”, subrayando cómo este proceso contribuye a enfrentar los retos de la transformación digital, la transición energética y la protección del medio ambiente.
La acreditación es clave para la competitividad internacional, ya que facilita el comercio entre países al eliminar barreras técnicas. Un producto certificado en un país puede ser aceptado en otro gracias a acuerdos de reconocimiento mutuo, lo que impulsa la globalización de los mercados.
En el ámbito de la salud, la acreditación de laboratorios clínicos asegura diagnósticos precisos y confiables. Durante la pandemia de COVID-19, este proceso fue esencial para validar pruebas de detección y garantizar la seguridad de millones de personas.
La acreditación también tiene un rol fundamental en la protección del medio ambiente. Organismos acreditados verifican emisiones de gases, certifican procesos de reciclaje y validan prácticas sostenibles, contribuyendo a la lucha contra el cambio climático.
En el sector energético, la acreditación respalda proyectos de energías renovables, asegurando que los sistemas solares, eólicos e hidroeléctricos cumplan con normas internacionales de eficiencia y seguridad.
La innovación tecnológica requiere confianza. La acreditación permite validar nuevas tecnologías, desde la inteligencia artificial hasta la biotecnología, garantizando que su aplicación sea segura y ética.
En el Perú, la acreditación es gestionada por el Instituto Nacional de Calidad (INACAL), que supervisa organismos de certificación y laboratorios. Su labor fortalece la competitividad de las empresas peruanas en mercados internacionales.
Este año, la celebración tiene un significado especial por la creación de la Global Accreditation Cooperation Incorporated (Global ACI), que unifica la labor del International Accreditation Forum (IAF) y la International Laboratory Accreditation Cooperation (ILAC).
La acreditación también fortalece la confianza ciudadana en servicios públicos. Desde la seguridad alimentaria hasta la construcción de infraestructuras, contar con organismos acreditados asegura que los procesos cumplen con estándares internacionales.
Celebrar el Día Mundial de la Acreditación es reconocer que la confianza no es un lujo, sino una necesidad. La acreditación es el puente que une innovación, sostenibilidad y seguridad, garantizando que los avances tecnológicos y sociales se sostengan sobre bases sólidas.
El Día Mundial de la Acreditación nos recuerda que detrás de cada producto confiable, cada servicio seguro y cada innovación sostenible, existe un proceso de evaluación independiente que asegura calidad y transparencia. La acreditación es, en definitiva, el lenguaje universal de la confianza.
