El repunte del 6% en el Brent evidencia la vulnerabilidad del mercado ante el déficit de suministro y la crisis geopolítica.
El mercado energético global alcanzó niveles críticos este miércoles ante el recrudecimiento de las tensiones en Oriente Medio, mientras Wall Street operó con cautela a la espera de definiciones corporativas y monetarias.
El petróleo Brent escaló un 6,08% hasta los 118,03 dólares por barril, marcando máximos no vistos desde el inicio del conflicto, en una jornada donde la Reserva Federal mantuvo las tasas de interés y la incertidumbre geopolítica en el estrecho de Ormuz dictó el sentimiento de los inversores.
Escala de precios y crisis energética
El crudo Brent alcanzó un pico intradía de 119,76 dólares, el nivel más alto desde que comenzó la guerra, acumulando una revalorización del 94% en lo que va de 2026. Por su parte, el WTI subió un 6,9% hasta los 106,8 dólares. Esta presión alcista se ve alimentada por la amenaza de Irán de una «acción militar sin precedentes» y el mantenimiento del bloqueo en el estrecho de Ormuz, punto neurálgico para el suministro global.
El mercado ya se encontraba tensionado por la caída de los inventarios de crudo en EE. UU. (más de seis millones de barriles), una cifra que superó ampliamente las estimaciones de los analistas. Ante este escenario, Donald Trump ha consultado a las petroleras estadounidenses para mitigar el impacto de un bloqueo prolongado, asegurando que la capacidad militar de Irán está debilitada.
Incertidumbre monetaria en la Reserva Federal
En el ámbito financiero, la Reserva Federal decidió mantener las tasas de interés en una de las votaciones más divididas desde 1992. Los mercados reaccionaron eliminando las apuestas por recortes de tasas en 2026, lo que impulsó el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años al 4,41%. Esta fue, previsiblemente, la última reunión de Jerome Powell como presidente, quien confirmó que permanecerá en la institución como gobernador.
Comportamiento de Wall Street y resultados corporativos
A pesar de la presión energética, los índices cerraron con variaciones mínimas: el S&P 500 cedió un 0,03%, mientras que el Nasdaq subió un 0,06%. El sector tecnológico mostró resiliencia con el índice de semiconductores de Filadelfia ganando un 1,5%.
Ganadores: Visa (+8,3%) y Starbucks (+8,4%) destacaron gracias a la solidez del gasto del consumidor.
Perdedores: GE Healthcare y Robinhood se desplomaron un 13,2% tras reportar resultados por debajo de las expectativas.
Impacto colateral: Booking Holdings (+0,3%) advirtió que el conflicto con Irán seguirá afectando las reservas en Oriente Medio y las rutas entre Europa y Asia hasta finales de junio.
