La República de Corea ratificó al Perú como socio prioritario para la Asistencia Oficial para el Desarrollo (AOD) durante la Reunión Anual de Consultas sobre Políticas 2025, asegurando la continuidad de proyectos estratégicos para el año 2026.
En el encuentro, celebrado en la Cancillería peruana, se destacó que la alianza bilateral incluye actualmente 36 proyectos de cooperación no reembolsable en sectores clave como transporte, salud y medio ambiente. Esta designación, que el país mantiene desde el año 2011, fortalece la ejecución de iniciativas técnicas y financieras orientadas al cumplimiento de la Política Nacional de Cooperación Técnica Internacional (PNCTI) al 2030.
Consolidación de la ruta de cooperación bilateral hacia el 2026
La reunión técnica contó con la participación de representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores, la Agencia Peruana de Cooperación Internacional (APCI), la Embajada de Corea y la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA).
El propósito central fue evaluar la eficacia de las intervenciones vigentes y planificar la hoja de ruta para los próximos años. De los proyectos en curso, nueve iniciaron su fase de ejecución en 2025, lo que demuestra un dinamismo sostenido en la transferencia de recursos y conocimientos entre ambas naciones.
La cooperación coreana ha focalizado sus esfuerzos en áreas críticas para la modernización del Estado, incluyendo la administración pública y la sostenibilidad ambiental.
Durante las consultas, la delegación peruana subrayó la evolución del país en el sistema internacional de asistencia, destacando su rol dual: el Perú no solo actúa como receptor de cooperación técnica internacional, sino que también se ha consolidado como oferente de asistencia técnica para otros países de la región.
Continuidad de una alianza histórica en desarrollo
El compromiso ratificado por Seúl garantiza que el Perú permanezca en el grupo selecto de naciones con acceso preferencial a los programas de KOICA. Esta estabilidad en las relaciones diplomáticas y técnicas permite una planificación de largo plazo para proyectos de infraestructura y digitalización.
Al cierre del evento, ambas delegaciones reafirmaron su voluntad de seguir trabajando bajo principios de transparencia y resultados, alineados con los objetivos de desarrollo sostenible y las metas nacionales de crecimiento inclusivo.
