Cumbre jurídica en Lima: Líderes de América Latina y expertos de Europa debatirán del 22 al 24 de enero.
Lima se convertirá en el epicentro del debate jurídico regional con la llegada de cuatro presidentes de cortes supremas y delegaciones de nueve países, quienes participarán en el congreso internacional «200 años de los Poderes Judiciales en América Latina».
El evento, organizado por el Poder Judicial del Perú, se llevará a cabo del 22 al 24 de enero y contará con la presencia de los titulares de las judicaturas de Panamá, Costa Rica, Uruguay y Bolivia, además de representantes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y Paraguay. Esta cumbre busca fortalecer la independencia judicial y analizar el rol de los tribunales supremos en la consolidación de las democracias continentales.
El certamen congregará no solo a los líderes latinoamericanos, sino también a destacados ponentes de España, Italia y Francia, especialistas en derecho constitucional y procesal. Durante las jornadas, los magistrados y académicos nacionales e internacionales desarrollarán paneles sobre justicia estratégica, precedentes judiciales, razonamiento probatorio y la lucha contra la criminalidad organizada. Un punto clave de la agenda será el debate sobre la extinción de dominio, herramienta fundamental para combatir las estructuras financieras del crimen transnacional y fortalecer la seguridad jurídica en la región.
Representación nacional y visión de futuro
Por parte del Perú, intervendrán jueces supremos titulares y provisionales de diversas salas especializadas de la Corte Suprema de Justicia. La clausura del evento estará a cargo de la presidenta del Poder Judicial, Janet Tello Gilardi, quien presentará la ponencia «Nuevos tiempos, nuevo Poder Judicial».
En su discurso, la magistrada abordará las transformaciones institucionales y los desafíos tecnológicos y éticos que enfrenta la administración de justicia en el siglo XXI, promoviendo una reflexión histórica sobre la evolución de los sistemas legales en los últimos dos siglos.
La estructura del evento permitirá una integración profunda entre la teoría académica y la práctica judicial. Los debates se centrarán en la modernización de los procesos y la estandarización de criterios jurídicos para enfrentar desafíos comunes.
La colaboración entre las delegaciones de América Latina y Europa facilitará el intercambio de experiencias exitosas en la reducción de la carga procesal y la mejora de la transparencia institucional. El objetivo final es consolidar una red de cooperación que garantice un sistema de justicia más eficiente, autónomo y accesible para todos los ciudadanos de la región.
