General Óscar Arriola destaca acción policial en la avenida Belaúnde e implica al abatido en redes de extorsión.
Un violento episodio de sicariato sacudió la cuadra cinco de la avenida Belaúnde Oeste, en el distrito de Comas, la noche del miércoles. Un conductor de transporte público fue asesinado a tiros por un delincuente que se hizo pasar por pasajero, lo que desencadenó una respuesta inmediata de un efectivo de la Policía Nacional (PNP) que viajaba de civil en la unidad. El agente se enfrentó al atacante y logró abatirlo tras una persecución por calles aledañas, evitando la fuga del criminal.
El comandante general de la PNP, Óscar Arriola, respaldó públicamente la actuación del policía, calificándola como un acto de valor enmarcado en la ley frente al avance de la extorsión en Lima Norte.
El ataque se produjo cuando el presunto sicario, vestido de manera convencional, ocupó el asiento de la cobradora para asegurar una visión directa de su víctima. Sin mediar palabra, abrió fuego contra el chofer, provocando el pánico entre los pasajeros, quienes se arrojaron al piso para protegerse.
Tras el deceso instantáneo del conductor, el agresor intentó huir hacia una motocicleta donde lo esperaba un cómplice; sin embargo, el policía de civil inició un intercambio de disparos que neutralizó al atacante. Ante la reacción del agente, el segundo delincuente abandonó el vehículo y logró escapar de la zona.
Reconocimiento institucional y vinculación con extorsiones
El general Óscar Arriola llegó a la escena para supervisar las diligencias de criminalística y enfatizar que el abatido estaría ligado a mafias de cobro de cupos. Arriola defendió el uso de la fuerza letal bajo los preceptos constitucionales y exhortó a que este tipo de intervenciones sean reconocidas y replicadas para frenar la criminalidad organizada.
Según el alto mando, el efectivo policial merece el máximo reconocimiento del Gobierno por su «coraje y vocación de servicio» en un contexto donde el sector transporte es blanco constante de atentados armados.
Inseguridad: Persistente en Lima Norte
El incidente ha generado una profunda consternación entre los residentes y trabajadores de Comas, quienes denuncian vivir bajo la amenaza de redes de extorsión. La escena del crimen, cercada por casquillos y custodiada por personal de Criminalística, se convirtió en un punto de protesta espontánea de los vecinos, quienes exigen una estrategia de seguridad más agresiva y una presencia policial permanente.
Las autoridades han iniciado el peritaje de las armas incautadas para identificar al sicario abatido y rastrear el paradero de su cómplice prófugo.
