El colapso de la estructura en el colegio de Iquitos deja un estudiante fallecido y otro en estado crítico en medio de deficiencias hospitalarias.
El colapso de un tanque de concreto en la I. E. Petronila Perea de Ferrando, en el distrito de Punchana (Iquitos), dejó como saldo el fallecimiento del estudiante Taylor Yaicate Ricopa, de 18 años, y severas lesiones en su compañero Antony Gárate Ríos, de 19. El trágico accidente ocurrió cerca de las 10:00 a. m. durante maniobras de demolición de una infraestructura antigua, lo que generó severos cuestionamientos sobre la seguridad del plantel e indignación por la involucración de alumnos de quinto año de secundaria en tareas de construcción.
Tras el derrumbe del bloque de concreto, padres de familia y docentes intentaron remover la estructura utilizando sogas. Debido al excesivo peso del material, se requirió la intervención de una excavadora que derribó parte del muro perimétrico del colegio para acceder al punto crítico y levantar la masa de concreto.
Ambos jóvenes fueron trasladados de emergencia al Hospital Regional de Loreto en vehículos de la Policía Nacional. Taylor Yaicate ingresó a Trauma Shock con un diagnóstico de fractura de cráneo y, a pesar de las maniobras de reanimación cardiopulmonar practicadas por el personal médico, falleció a causa de un paro cardíaco. En tanto, Antony Gárate permanece internado en condición estable bajo estricta vigilancia médica.
El padre de la víctima mortal exigió justicia y cuestionó las condiciones en que los estudiantes terminaron ejecutando labores de alto riesgo. Testimonios de otros apoderados señalaron que los escolares habrían sido obligados por un docente a demoler la estructura a cambio de calificaciones.
Representantes de los padres de familia indicaron además que el peligro de dicha infraestructura ya había sido advertido formalmente ante el Gobierno Regional de Loreto, añadiendo que la obra del plantel recién inaugurada presentaba 48 observaciones pendientes por parte de la empresa constructora PREIMAQ. La comunidad educativa solicitó la suspensión temporal de las instalaciones para verificar la seguridad del predio.
El hallazgo de grabaciones previas reveló a varios escolares manipulando cuerdas cerca del tanque días antes del accidente, lo que abrió nuevas interrogantes sobre el nivel de supervisión de las autoridades educativas. En respuesta, la Policía Nacional del Perú procedió con la detención del director de la institución educativa y de un docente vinculado al hecho, quienes enfrentan investigaciones para determinar responsabilidades penales. Por su parte, la Defensoría del Pueblo exigió sanciones administrativas y penales inmediatas ante la exposición de escolares a labores peligrosas que no corresponden a su ámbito formativo.
