Gatillero confiesa que recibió dinero para logística y comunicaciones; la PNP vincula a cinco implicados en el crimen.
Los avances en las investigaciones por el homicidio de la periodista y candidata al Gobierno Regional de Áncash, Susy Aponte Polo, conocida como “China” Polo, permitieron a la Policía Nacional del Perú (PNP) reconstruir el itinerario del crimen tras la captura de Luis Obispo Díaz, el sicario contratado para ejecutar el ataque. La PNP determinó que la operación fue articulada desde Lima por Ronald Toro Artila como coordinador logístico, apoyado por otros tres ciudadanos venezolanos en las labores operativas.
El detenido reveló que el plan contemplaba un primer atentado fallido en Nuevo Chimbote, donde la protección policial de la víctima frustró el ataque. Tras la detención de Toro en Santiago de Surco, las autoridades incautaron su teléfono, constatando 88 llamadas dirigidas a Obispo, así como comprobantes de transferencias bancarias, incluido un pago vía Yape por S/ 80 que resultó decisivo para la ubicación del tirador, destinados a cubrir gastos de transporte, alimentación, hospedaje y compra de aparatos móviles. Ambos implicados fueron trasladados a Huaraz bajo estrictas medidas de seguridad para evitar eventuales atentados que busquen impedir la identificación de los autores intelectuales.
La ruta logística y la captura en Caraz
Durante los interrogatorios, Obispo detalló que cumplió con exactitud las indicaciones de Toro respecto a los desplazamientos y alojamientos. El itinerario reconstruido indica que el sicario llegó a Nuevo Chimbote el 11 de septiembre para reglajear a la candidata.
Ante el refuerzo de la seguridad de la víctima, la operación se reestructuró: el 16 de septiembre, tras anunciarse una actividad proselitista en el Mercado Central de Caraz, Obispo se trasladó a Huaraz para hospedarse en el hotel Las Vegas y adquirir dos teléfonos celulares financiados desde la capital.
Registros de videovigilancia difundidos por medios de comunicación captaron al sicario el 15 de septiembre en el hotel Caraz, ubicado a tres cuadras de la escena del crimen, acompañado por Edinson Corzo, Valeria Torres (media hermana de Toro) y otra ciudadana extranjera.
Según la tesis policial, el grupo acudió al lugar con funciones definidas: Obispo ejecutaría los disparos mientras los acompañantes facilitarían la huida. No obstante, la reacción de la seguridad de Aponte Polo impidió el repliegue, dejando al ejecutor herido y capturado en el sitio, mientras sus cómplices se daban a la fuga. La PNP sostiene que se trata de una organización criminal de sicariato por encargo compuesta por al menos cinco ciudadanos venezolanos.
Las Hipótesis: Venganza política o represalia del crimen organizado
La Policía evalúa como principal línea de investigación el móvil político, motivado por las constantes denuncias públicas y solicitudes de garantías interpuestas por Aponte Polo. El 12 de julio, la periodista denunció ante la Prefectura de El Santa supuestas amenazas de muerte atribuidas a personas vinculadas a la candidatura de Walter Soto Campos (APP). Asimismo, el 26 de julio acusó a Soto por presuntos actos de corrupción en Nuevo Chimbote y, un día antes de su deceso, anunció la difusión de un informe periodístico sobre irregularidades en obras de la Municipalidad Distrital de Independencia.
Por otro lado, los investigadores no descartan un móvil de represalia del crimen organizado. En agosto, la comunicadora vinculó públicamente a una mujer conocida como «La Gringa» con el presunto cabecilla de la banda «La Jauría», Jolín Bazán Valderrama, e hizo señalamientos sobre reuniones en la sede del Ministerio del Interior. Las autoridades mantienen abiertas todas las hipótesis para dar con los financiadores del crimen.
