Fuerza aérea ucraniana denuncia el lanzamiento masivo de 675 drones de ataque y 56 proyectiles por parte de Rusia.
Una masiva ofensiva de las fuerzas rusas ejecutada mediante el despliegue de centenares de drones y decenas de misiles contra la capital ucraniana provocó la muerte de al menos 21 personas, incluyendo a tres menores de edad.
Los servicios de emergencia confirmaron el balance de víctimas durante la madrugada de este viernes 15 de mayo, en un escenario que debilita de forma drástica las expectativas internacionales de alcanzar un cese al fuego definitivo en este 2026.
La comandancia de la Fuerza Aérea ucraniana detalló que la incursión rusa constó del lanzamiento coordinado de 675 drones de ataque y 56 proyectiles autopropulsados, dirigidos principalmente hacia el área metropolitana de Kiev.
Los sistemas de protección aérea locales lograron interceptar 652 vehículos no tripulados y 41 cohetes, en medio de intensas detonaciones que obligaron a la población civil a resguardarse de emergencia en las estaciones de la red de transporte subterráneo.
El mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, reportó afectaciones severas en más de 20 puntos estratégicos de la capital, contabilizando daños estructurales en complejos residenciales, un centro educativo y una clínica veterinaria.
El ataque directo de un misil causó el colapso total de un bloque de viviendas de nueve pisos en el distrito de Darnitskii, donde brigadas de rescate y personal de salud trabajan ininterrumpidamente en la remoción de escombros. La Policía Nacional reportó además un saldo de 45 ciudadanos heridos y escenas de alta complejidad logística durante la recuperación de los cuerpos.
Este ataque masivo ocurre inmediatamente después del vencimiento de una tregua temporal de tres días gestionada por la administración estadounidense, un pacto efímero que estuvo marcado por denuncias de violaciones bilaterales.
A pesar de las recientes declaraciones del Kremlin que sugerían una ventana de negociación, Moscú ratificó su exigencia innegociable de una retirada militar total de Ucrania de la región del Donbás como condición previa para un diálogo de paz, una postura rechazada por Kiev al considerarla una rendición.
Medios internacionales señalaron que fuentes de la presidencia ucraniana vinculan la magnitud y el momento político de este bombardeo con la reciente cumbre de mandatarios de Estados Unidos y China celebrada en Pekín.
