Bolivia ingresó este jueves 11 de junio a su cuadragésima segunda jornada de protestas con un registro oficial de 85 puntos de bloqueo en la red vial fundamental, de acuerdo con el reporte técnico de transitabilidad emitido por la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC). El departamento de Cochabamba se mantiene como el epicentro geográfico de las restricciones con 30 sectores obstruidos, seguido por La Paz con 20 rutas paralizadas.
La interrupción prolongada de los corredores logísticos ha generado afectaciones severas en el suministro de hidrocarburos, insumos médicos y productos de primera necesidad, impactando con mayor intensidad en la sede de gobierno y las principales áreas urbanas del país. El monitoreo cartográfico de la ABC detalla que el despliegue de los piquetes de protesta abarca seis de los nueve departamentos del territorio boliviano.
Además de Cochabamba y La Paz, la región de Potosí registra 15 vías cerradas; Oruro contabiliza 10; Chuquisaca reporta 9; mientras que el departamento de Santa Cruz presenta baja incidencia con dos puntos localizados en los municipios de San Julián y Guarayos. Las medidas de fuerza son coordinadas por organizaciones campesinas y sindicatos afiliados a la Central Obrera Boliviana (COB), cuya principal demanda política se centra en la dimisión del presidente de la República, Rodrigo Paz.
Ante la persistencia de los cortes de ruta, diversas agrupaciones civiles, comités cívicos y gremios empresariales damnificados por la paralización económica han solicitado al Poder Ejecutivo la declaratoria del Estado de excepción.
Esta medida legal es planteada con el objetivo de habilitar la intervención de las fuerzas del orden, despejar las carreteras principales y restablecer el derecho constitucional a la libre transitabilidad de personas y mercancías a nivel nacional.
Postura del Ejecutivo y convocatoria a mesas de negociación
En el ámbito político, la administración gubernamental mantiene una línea orientada a la resolución del conflicto mediante la vía pacífica. El vocero presidencial, José Luis Gálvez, ratificó la disposición del Gobierno para reinstalar mesas de negociación con las dirigencias movilizadas, manifestando la importancia de agotar los mecanismos democráticos y de concertación interna antes de implementar medidas de control de mayor rigurosidad legal.
El portavoz oficialista enfatizó que la prioridad del Estado es el restablecimiento progresivo del orden público y la normalización del abastecimiento de carburantes y alimentos esenciales, elementos críticos que continúan restringidos debido a la configuración geográfica de los bloqueos. Hasta el momento, las delegaciones técnicas del Gobierno permanecen a la espera de una respuesta formal por parte de los representantes de la COB y los delegados agrarios para fijar la fecha y los términos de un eventual encuentro bilateral.
