Según una resolución del Quinto Juzgado de Familia obtenida por un canal de televisión, un adolescente de 17 años vinculado al robo de lingotes de oro registrado el pasado 22 de marzo en San Miguel recuperó su libertad luego de que el Ministerio Público no solicitara una medida de coerción durante la audiencia judicial.
El documento judicial precisó que la Fiscalía no formuló ningún pedido de internamiento preventivo ni dejó constancia escrita de una solicitud similar. Ante esta omisión, el magistrado a cargo del caso dispuso la aplicación de comparecencia con restricciones.
En la resolución, ael juez señaló que “no solicitó ninguna medida de coerción y en ese sentido y estando a la regla corresponde aplicar la comparecencia con restricciones”.
Las diligencias policiales ubicaron al menor en el centro de la investigación por el asalto a un cargamento de oro, en el que, según su propia confesión, habría participado facilitando armas a los ejecutores del atraco.
Pese a ese señalamiento, las autoridades lo entregaron a su madre tras la decisión judicial, lo que permitió su salida inmediata.
El caso adquiere mayor gravedad debido a los antecedentes del adolescente. Registros Fiscales indican que enfrenta una denuncia previa por homicidio y lesiones, vinculada a un hecho ocurrido en 2024 cuando tenía 15 años. Este expediente permanece en la Cuarta Fiscalía de Familia del Callao.
El 9 de abril, agentes policiales intervinieron al menor dentro de una camioneta y hallaron en su poder una pistola semiautomática, 15 municiones y sustancias ilícitas.
Las pericias también determinaron que dio positivo para residuos de disparo por arma de fuego, lo que reforzó las sospechas sobre su presunta participación en actividades delictivas.
Tras la intervención, la Sexta Fiscalía de Familia de Lima, dirigida por el fiscal Carlos Torres Roselló, lo presentó en calidad de detenido por infracciones relacionadas con tenencia ilegal de armas y tráfico ilícito de drogas.
El expediente llegó posteriormente al despacho del juez Pablo Nina Valero, quien resolvió no ordenar su internamiento en un Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación debido a la ausencia de un requerimiento fiscal formal.
Fuentes del sistema judicial señalaron que, al remitir el caso como detenido, correspondía al juez evaluar la situación legal del adolescente. Sin embargo, la falta de una solicitud expresa de medida restrictiva condicionó la decisión final.
Por otro lado, el Tercer Equipo de la Fiscalía Corporativa Especializada Contra la Criminalidad Organizada de Lima Noroeste vinculó al menor con la organización criminal ‘Los Injertos del Callao’, presuntamente implicada en al menos dos asaltos de lingotes de oro.
A pesar de estos elementos, el adolescente permanece en libertad bajo comparecencia. El Poder Judicial programó una audiencia presencial para el próximo 3 de julio, fecha en la que deberá presentarse ante las autoridades para continuar con el proceso en su contra.
