Familiares sostienen que ecografías previas confirmaban un embarazo gemelar y demandan la entrega del historial clínico completo del parto.
La incertidumbre persiste tras la intervención quirúrgica practicada el 20 de octubre a una gestante procedente de Apurímac en el Hospital Nacional Daniel Alcides Carrión. Los familiares de la paciente insisten en que los controles prenatales confirmaban la gestación de gemelas y exigen la entrega inmediata del informe médico del procedimiento.
Ante la denuncia pública, el nosocomio, dependiente del Gobierno Regional del Callao, emitió un comunicado oficial reconociendo la atención por un «presunto embarazo gemelar» e informó que el caso ya fue elevado al Ministerio Público. Sin embargo, la institución omitió detallar la cantidad exacta de neonatos registrados durante la cesárea y el paradero de la segunda lactante.
Ecografías registraron dobles latidos y pesos diferenciados
La vocera de la familia, Elizabeth, desestimó la hipótesis planteada de manera preliminar por personal del nosocomio, según la cual la segunda silueta fetal correspondería a un «reflejo» en la ecografía. La denunciante argumentó que tres exámenes independientes realizados en recintos distintos reportaron datos anatómicos precisos e individuales para cada feto:
Feto 1: Frecuencia cardíaca de 135 latidos por minuto y un peso de 3,282 kilogramos.
Feto 2: Frecuencia cardíaca de 133 latidos por minuto y un peso de 2,598 kilogramos.
Asimismo, la familia precisó que la paciente cuenta con antecedentes genéticos de partos múltiples en su entorno primario, lo que respaldaba el diagnóstico médico obtenido a lo largo del periodo de gestación.
Denuncian dilaciones en la intervención y demandan investigación oficial
La representación familiar denunció presuntas irregularidades operativas durante la permanencia de la madre en el centro hospitalario. Según relataron, la gestante ingresó la mañana del 20 de octubre y permaneció en ayunas hasta la tarde del día siguiente sin ser intervenida. Ante las dilaciones, la familia solicitó el alta voluntaria para efectuar el traslado a su región de origen, requerimiento que fue rechazado por el personal médico argumentando el riesgo en que se encontraban «tres vidas».
Paralelamente, los parientes señalaron que tuvieron que adquirir insumos básicos de curación e higiene por cuenta propia para concretar la cirugía. Tras la presencia de agentes de la Policía Nacional del Perú (PNP), el establecimiento supeditó la entrega del historial clínico a la formalización del requerimiento fiscal. A la fecha, la familia exige la intervención del Colegio Médico del Perú y el esclarecimiento del paradero del cirujano a cargo de la cesárea.

