La presidenta de la república, Keiko Fujimori, anunció el establecimiento de un Comando Unificado que integrará el accionar operativo de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú (PNP) para hacer frente al crimen organizado.
La mandataria fundamentó la medida en el artículo 44 de la Constitución Política, marco que mandata al Estado a defender la soberanía, garantizar la vigencia de los derechos humanos y proteger a la población ante amenazas contra su seguridad.
La presentación de las Fuerzas Combinadas para la Lucha Contra el Crimen Organizado, conformadas por 1.350 efectivos de ambas instituciones, se realizó en el Cuartel General del Ejército tras una sesión del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional (Cosedena).
Centro de control, grupo de élite y estrategia operativa
En el marco de esta estrategia, el Cuartel General del Ejército albergará un Centro de Control y Operaciones destinado a dirigir las intervenciones a nivel nacional. Asimismo, la jefa de Estado anunció la creación de un Grupo Especial de Élite compuesto por agentes policiales y militares para ejecutar operaciones especiales de búsqueda y captura inmediata de integrantes de bandas criminales.
A estas acciones se sumará el despliegue de la Comisión Especial del Ejecutivo de Lucha contra la Criminalidad, instancia encargada de articular esfuerzos con ministerios, el sector privado y entidades estratégicas como la Unidad de Inteligencia Financiera, la Dirección Nacional de Inteligencia y Osiptel.
Control fronterizo, penales e integridad institucional
La mandataria sostuvo que la ofensiva estatal contempla la expulsión en tiempo récord de ciudadanos extranjeros que incurran en delitos, así como la restitución del control pleno en los establecimientos penitenciarios para aislar e incomunicar a los reclusos que dirijan actividades ilícitas desde el interior.
Durante su discurso, la jefa de Estado hizo una convocatoria a las fuerzas políticas, al sistema de justicia y a la cooperación internacional en materia de inteligencia y recursos. Finalmente, reiteró su respaldo a las fuerzas del orden, precisando que la labor operativa estará sujeta al cumplimiento de la disciplina, la legalidad y el respeto a los derechos humanos.
Componente del despliegue táctico
El dispositivo presentado cuenta con la participación de 500 efectivos del Ejército, 250 de la Fuerza Aérea, 200 de la Marina de Guerra, 80 de las Fuerzas Especiales Conjuntas y 320 policías especializados. La fuerza policial agrupa a unidades como la Diropesp, la SUAT, la Dirincri, el grupo Grecco, el Eesccot y Criminalística.
La operatividad se complementa con vehículos tácticos y blindados, unidades furgón, seis drones y diez canes entrenados, equipamiento que permanecerá desplegado en sectores priorizados para la neutralización del delito.
