El mercado de trabajo en Chile registra un estancamiento crítico que lo posiciona como el principal desafío económico del país. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa de desocupación alcanzó un 9,5% en el trimestre móvil mayo-julio, igualando el pico registrado en el período abril-junio de 2021.
La cifra representa un incremento de 0,8 puntos porcentuales en doce meses y marca el cuarto período consecutivo con niveles superiores al 9%. Este resultado responde a la combinación de una expansión en la fuerza laboral de 0,7% y una destrucción de empleos de -0,2%, traduciéndose en la pérdida neta de 16.292 puestos de trabajo y elevando el total de desempleados a 981.044 personas, un 10,4% más que el año previo.
El impacto sobre el empleo difiere de manera marcada al analizar las variables de género. La ocupación en hombres cayó un 1,1%, afectada principalmente por el tramo de 25 a 34 años con una baja del 5,3%, la industria manufacturera con -5,5% y la pérdida de asalariados formales en -2,5%. En contraste, el empleo femenino avanzó un 1,0%, sostenido por el sector salud con un incremento del 5,3% y el trabajo por cuenta propia en 8,1%. Sin embargo, la desocupación de las mujeres se situó en 10,3%, acumulando cinco trimestres móviles consecutivos en dos dígitos, mientras que la tasa de desempleo masculina se ubicó en 8,9%.
Caída por rubros y disparidad regional
Por ramas de actividad económica, las reducciones más severas en el empleo se concentraron en información y comunicaciones con un -14,6%, minería con -6,6%, enseñanza con -3,3% e industria manufacturera con -2,7%. Por el contrario, los mayores dinamismos se observaron en servicios administrativos con un 10,8%, actividades profesionales con 8,8% y el sector salud con 3,0%.
Asimismo, la informalidad laboral continuó al alza, alcanzando un 26,5% impulsada únicamente por el segmento femenino que creció un 3,9%. En términos de intensidad, el volumen total de horas efectivas trabajadas cayó un 1,8% a nivel nacional, con un promedio de 36,4 horas semanales por persona.
En el mapa territorial, la desocupación anotó registros de dos dígitos en 8 de las 16 regiones del país. Ñuble presentó la tasa más elevada con 11,0%, seguida por Biobío y Los Ríos, ambas con 10,6%, O’Higgins con 10,5%, Valparaíso con 10,4%, y Maule, Arica y Parinacota y La Araucanía, las tres con un 10,0%. Por su parte, la Región Metropolitana se alineó al promedio nacional con un 9,5%, mientras que Aysén registró el nivel más bajo del país con apenas 4,0%. El mayor deterioro anual se dio en Arica y Parinacota, donde la desocupación aumentó 3,7 puntos porcentuales.
