Composición fuente: Infobae
Organismos de derechos humanos y gremios indígenas exigen a la Fiscalía y a la Policía identificar a los autores del homicidio.
El dirigente indígena Américo Pascual Tomisha fue asesinado el domingo 23 de agosto durante un patrullaje de vigilancia territorial dentro de la Comunidad Nativa Onconashari, ubicada en el distrito de Yurúa, región Ucayali.
De acuerdo con denuncias de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) y la Organización Regional AIDESEP Ucayali (ORAU), el exjefe comunal de 57 años detectó la presencia de terceros no autorizados que realizaban la extracción ilegal de aceite de copaiba, momento en el que fue atacado con armas de fuego.
Antecedentes de invasión e inacción estatal
El crimen ocurre en un contexto de reiteradas alertas sobre invasiones y amenazas en la zona. La CNDDHH precisó que desde el año 2020 la comunidad venía reportando ante el Ministerio de Cultura y la Policía Nacional la presencia de colonos dedicados a la extracción ilegal de recursos y el hostigamiento contra los comuneros.
A pesar de las advertencias previas elevadas por el propio Pascual Tomisha en su labor como defensor de los bosques y del territorio ancestral, la falta de protección estatal derivó en este mortal desenlace.
Organizaciones como AIDESEP, ORAU y la CNDDHH exigieron al Ministerio Público y a la Policía Nacional una investigación inmediata con enfoque intercultural para identificar y sancionar a los autores materiales e intelectuales del homicidio. Asimismo, solicitaron al Ministerio de Justicia activar mecanismos urgentes de protección para las autoridades y comuneros de Onconashari.
Representantes indígenas y legisladores recordaron que el caso se suma a la grave crisis de seguridad amazónica, que registra más de 60 defensores ambientales y territoriales asesinados en el país desde 2012.
