Tras culminar su restauración integral, el histórico viaducto barranquino reabre sus puertas equipado con un nuevo sistema de iluminación LED y estructura reforzada.
El Puente de los Suspiros, emblemático atractivo turístico y patrimonial del distrito de Barranco, reabrió sus puertas al público tras permanecer cerrado durante seis meses por trabajos integrales de conservación y restauración. La puesta en valor de esta infraestructura construida en 1876 coincide con las actividades previas por el sesquicentenario de la jurisdicción y busca reactivar el flujo turístico y cultural en la zona.
Detalles técnicos e iluminación estructurada
Supervisada por el Ministerio de Cultura al tratarse de un bien considerado Patrimonio Cultural de la Nación, la intervención representa la restauración más importante ejecutada en la estructura en aproximadamente 15 años.
Las obras comprendieron la renovación total del tablero —el componente con mayor nivel de deterioro—, así como el reemplazo de pasamanos y piezas de madera dañadas. Asimismo, se reforzaron los elementos estructurales preexistentes y se implementó un sistema de iluminación LED de encendido automático que opera desde las 6:00 p. m., destacando la arquitectura superior e inferior del puente.
Con la reapertura del viaducto se retoma la programación artística y comercial en sus alrededores, incluyendo las noches de poesía, la feria de artesanos en la Bajada de Baños y la presencia de pintores en la plazuela contigua.
Las autoridades municipales señalaron que estos trabajos forman parte de un plan integral de recuperación del entorno urbano que abarca otros inmuebles históricos, como la Ermita de Barranco, e invitaron a los visitantes a colaborar con la preservación del renovado monumento.
