La infraestructura del emblemático colegio, declarada Monumento Histórico de la Nación en 1989, presentaba un grave deterioro por el paso del tiempo y la falta de conservación.
Un nuevo colapso en la antigua sede del colegio emblemático Politécnico Pedro Abel Labarthe Durand encendió las alarmas en el centro de Chiclayo. El desprendimiento de un tramo de la pared principal y de la cobertura interior dejó toneladas de adobes, ladrillos y vigas de madera esparcidas en el cruce de las calles Colón y Bolognesi. Tras el derrumbe, personal de serenazgo y gestión del riesgo acordonó el perímetro para prevenir posibles accidentes entre los transeúntes que circulan por esta concurrida zona comercial.
El inmueble, cuya edificación data del periodo comprendido entre 1895 y 1905, posee un alto valor arquitectónico y cultural, motivo por el cual fue declarado Monumento Histórico de la Nación en 1989. Sin embargo, pese a sus antecedentes como continuador de la antigua Escuela de Artes y Oficios, la estructura permaneció inhabilitada y sin mantenimiento preventivo durante años, lo que aceleró su progresivo deterioro estructural.
El despliegue de escombros en la vía pública evidencia la urgencia de ejecutar los proyectos de recuperación previstos para la institución. Aunque el Gobierno Regional de Lambayeque anunció en 2024 la elaboración del expediente técnico para la puesta en valor de sus sedes en Chiclayo y Pimentel, el avance de las intervenciones no ha evitado la pérdida de elementos originales del recinto.
Vecinos y especialistas en patrimonio exigieron una acción inmediata por parte de las autoridades locales y del Ministerio de Cultura para estabilizar la infraestructura remanente y acelerar las obras de restauración.
