Fuente: Fundación Esclerosis Múltiple
Un estudio revela que convivir diariamente con animales de compañía reduce el estrés, mejora el ánimo y refuerza los vínculos sociales, especialmente en la tercera edad.
Convivir con mascotas aporta beneficios comprobados para la salud emocional. Los perros, por ejemplo, fomentan rutinas activas como paseos y juegos, mientras que los gatos ofrecen compañía tranquila y relajante, ayudando a disminuir la ansiedad y el estrés.
Los especialistas destacan que la interacción con animales estimula la liberación de oxitocina, la llamada “hormona del amor”, que genera bienestar y refuerza los lazos afectivos. Además, convivir con mascotas reduce los niveles de cortisol, mejora la presión arterial y favorece la estabilidad emocional en adultos mayores.
Más allá de perros y gatos, aves y peces también cumplen un rol emocional. El canto de las aves genera un ambiente reconfortante, mientras que observar peces en movimiento produce calma y disminuye el estrés. Estas experiencias fortalecen el sentido de responsabilidad y combaten la soledad en la vejez.
La ciencia confirma lo que muchos ya saben: las mascotas son más que compañía, son parte de la familia y un soporte emocional invaluable. Su presencia transforma la rutina en bienestar y alegría, especialmente para quienes enfrentan la soledad o el desgaste de la edad.
