Kremlin enfrenta presiones operativas tras registrar el derribo de 131 drones defensivos frente a acusaciones de soporte militar por parte de la firma afectada.
Las Fuerzas Armadas de Ucrania ejecutaron un ataque nocturno mediante el empleo de vehículos aéreos no tripulados contra un complejo de almacenamiento de la firma Wildberries situado en la región de Vladímir, a 180 kilómetros al este de Moscú.
La incursión provocó un incendio de magnitud en el recinto logístico y forzó la evacuación inmediata de los trabajadores, registrándose un saldo preliminar de tres operarios lesionados, según confirmó el gobernador civil regional, Alexander Avdeiev.
Este incidente constituye el décimo octavo almacén de la corporación que sufre afectaciones estructurales por bombardeos desde mediados de julio de 2026. La compañía estatal de comercio electrónico activó planes de contingencia para redistribuir el flujo de mercancías hacia terminales alternas mientras el cuerpo de bomberos controla el siniestro.
Balance de la ofensiva aérea y neutralización de dispositivos no tripulados
El Ministerio de Defensa de la Federación de Rusia reportó que sus sistemas de defensa aeroespacial interceptaron y destruyeron un total de 131 drones de ala fija durante la jornada nocturna. El despliegue defensivo abarcó diez regiones del territorio continental ruso, la península de Crimea y el espacio marítimo del mar Negro. La comandancia rusa denunció que los vectores de ataque ucranianos estuvieron dirigidos prioritariamente contra activos de infraestructura civil y de abastecimiento de bienes de consumo masivo.
La campaña bélica iniciada a mediados de julio ha impactado cerca de 20 instalaciones de la firma comercial en regiones que incluyen a San Petersburgo, Simferópol, Krasnodar y Volgogrado. Los primeros ataques documentados en Moscú y Tambov provocaron ocho decesos y 90 heridos.
En esta última jornada, el desprendimiento de componentes balísticos derribados en el distrito de Guelendzhik (Krasnodar) causó la muerte de tres civiles y lesiones a otras 13 personas, incluyendo menores de edad, de acuerdo con el informe oficial del gobernador Veniamin Kondrátiev.
Paralelamente, la administración de Crimea, liderada por Serguéi Axiónov, constató el fallecimiento de tres civiles y dos heridos, mientras que en la provincia fronteriza de Briansk, el gobernador en funciones, Yegor Kovalchuk, certificó ocho heridos debido a las detonaciones directas.
El Gobierno de Ucrania manifestó formalmente que esta sucesión de ataques a gran escala forma parte de una estrategia deliberada para forzar al Kremlin a establecer una mesa de negociaciones que ponga fin a las hostilidades iniciadas en febrero de 2022.
Los mandos militares ucranianos argumentan que los complejos logísticos de Wildberries operan como centros de distribución indirecta de equipamiento bélico y pertrechos para las divisiones operativas del Ejército de la Federación de Rusia, catalogando dichos puntos como objetivos de interés militar legítimo.
