El parlamentario y ex-aspirante presidencial ratificó su rechazo a los resultados electorales que favorecieron a la lideresa de Fuerza Popular, enfatizando que cualquier aproximación con dicha agrupación política dependerá de la aceptación de sus prerrogativas.
El congresista y ex-candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, descartó entablar un proceso de diálogo inmediato con la presidenta electa Keiko Fujimori, supeditando cualquier acercamiento institucional al cumplimiento irrestricto de tres condicionamientos políticos.
A su arribo al Aeropuerto Internacional Jorge Chávez tras un viaje a Juliaca, el legislador —quien sostiene denuncias de un presunto fraude electoral sin acompañar elementos probatorios— afirmó que no reconoce la legitimidad del próximo gobierno de Fuerza Popular y anunció que su organización política ha recurrido al Sistema Interamericano para impugnar la proclamación de resultados emitida por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), la cual calificó de prematura.
Las tres exigencias del bloque de izquierda para la concertación
Sánchez detalló de forma taxativa las prerrogativas que su agrupación exige colocar en agenda antes de aceptar la convocatoria efectuada por la mandataria electa:
Comisión investigadora parlamentaria: La creación de un grupo de trabajo que evalúe las responsabilidades de los fallecidos durante las protestas sociales en el sur del país ocurridas entre 2022 y 2023.
Derogatoria de reformas penales: La anulación de un paquete normativo que denominó «leyes procrimen», pese a que, en su labor legislativa, el propio Sánchez figuró como coautor de la controvertida Ley 31989, una de las iniciativas incluidas en dicho bloque de cuestionamientos.
Excarcelación de Pedro Castillo: La liberación del expresidente, quien se encuentra cumpliendo una condena de más de 11 años de prisión efectiva tras haber sido hallado responsable del delito de conspiración debido al fallido golpe de Estado del 7 de diciembre de 2022.
Cuestionamientos a la votación y apelaciones internacionales
El dirigente de Juntos por el Perú fundamentó su rechazo a los resultados electorales señalando que, desde su perspectiva, el sistema judicial y los organismos electorales se encuentran copados, por lo que buscará edificar una «coalición democrática» parlamentaria de oposición. Asimismo, rechazó que el triunfo de Fuerza Popular cuente con representatividad en zonas del sur del país como Puno.
Históricamente reacia al fujimorismo, dicha región otorgó la mayoría de sus votos a Sánchez; no obstante, el incremento del respaldo electoral a Keiko Fujimori en esa jurisdicción, sumado a los márgenes obtenidos en Lima y el voto extranjero, consolidaron la victoria de la lideresa de Fuerza Popular en un proceso de escrutinio ajustado.
