La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) determinó que El Niño Costero ha ingresado a una etapa de mayor intensidad, abriendo la posibilidad de que confluya durante los próximos meses con el desarrollo de El Niño en el Pacífico central.
Este acoplamiento meteorológico configuraría un calentamiento generalizado en todo el Pacífico ecuatorial que podría prolongarse hasta el verano de 2027. El vocero del organismo técnico, Luis Vásquez, explicó que el Comunicado Oficial N.° 11-2026 elevó formalmente la proyección de la magnitud de este evento climático de moderada a fuerte para el periodo comprendido entre junio y septiembre del presente año, recomendando la adopción de medidas preventivas multisectoriales.
El especialista precisó que, si bien ambos fenómenos guardan una correlación climática, sus dinámicas se manifiestan en áreas oceánicas distintas. El Niño Costero ejerce su influencia directa sobre la región Niño 1+2, situada frente a los litorales de Perú y Ecuador; en contraste, El Niño global o ENOS se origina en la región Niño 3.4, ubicada en el Pacífico central.
De acuerdo con el Enfen, mientras el evento costero mantiene un desarrollo continuo desde su inicio en marzo, el Pacífico central transita por condiciones neutras con una alta probabilidad de ingresar a una fase cálida en junio. La coexistencia de ambas variables climáticas expandiría la anomalía térmica a nivel subsuperficial y superficial en toda la cuenca ecuatorial.
Impacto térmico estacional y modificaciones en la dinámica del sector pesquero
Debido a que el territorio peruano se encuentra en su temporada seca, los efectos inmediatos de la alerta no se manifestarán en precipitaciones, sino en el incremento de la temperatura del aire y del mar, proyectándose un invierno con registros térmicos superiores a los promedios históricos. Esta transferencia de energía hacia la atmósfera ya viene alterando la biomasa marina en el litoral formal. La anchoveta, recurso de aguas frías, ha iniciado un proceso de profundización y desplazamiento migratorio hacia el sur, reduciendo su accesibilidad para las redes de la flota industrial. Paralelamente, se ha constatado una mayor presencia de especies de aguas cálidas, tales como el bonito, el jurel y diversos túnidos, los cuales dinamizan la actividad de la pesca artesanal.
Vulnerabilidad de la costa norte por ondas Kelvin y proyecciones hacia el periodo pluvial
Históricamente, la costa norte del Perú concentra los mayores niveles de vulnerabilidad ante estas anomalías debido al arribo de ondas Kelvin cálidas procedentes del Pacífico occidental, las cuales elevan de manera sostenida la temperatura del mar.
El Enfen advirtió que, si bien el panorama actual descarta lluvias de consideración a corto plazo, la persistencia de las condiciones cálidas hacia el cierre del año incrementaría de forma sustancial el transporte de humedad. De mantenerse este escenario hasta el inicio de la temporada pluvial, se elevaría el riesgo de precipitaciones torrenciales, desbordes de ríos y activación de quebradas.
Aunque los modelos predictivos de la comisión técnica asocian el comportamiento actual con el evento El Niño fuerte registrado entre los años 2015 y 2016, los científicos aclararon que cada proceso oceanográfico presenta variables particulares, por lo que resulta prematuro establecer una equivalencia exacta en cuanto a los daños materiales.
Finalmente, la entidad reiteró el llamado a los gobiernos regionales, locales y sectores productivos a emplear los reportes quincenales como herramientas de alerta temprana, enfatizando que la transición del fenómeno de una escala débil a una magnitud fuerte exige la continuidad de las obras de mitigación y defensa ribereña.
