Las principales organizaciones de transporte urbano de Lima y Callao, transporte interprovincial y transporte de carga pesada oficializaron la ejecución de un paro nacional indefinido a partir de las 00:00 horas del próximo martes 2 de junio de 2026.
La medida de fuerza responde a la inacción del Poder Ejecutivo frente a las extorsiones y ataques delictivos que padece el sector, así como al incumplimiento de las actas de compromiso suscritas el 14 y 15 de abril con representantes de cinco ministerios, las cuales contemplaban la implementación de un subsidio estatal ante el incremento del precio de los combustibles.
Quiebre del diálogo institucional y demandas económicas
Durante una conferencia de prensa, el vocero gremial Martín Ojeda lamentó que, a pesar de haber sostenido mesas de trabajo técnicas con funcionarios de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), el Ministerio de Energía y Minas (Minem), Osinergmin y la ATU, las autoridades gubernamentales no han emitido las resoluciones normativas para materializar los acuerdos alcanzados.
Por su parte, Giovanni Diez, representante del sector de carga pesada, detalló el impacto financiero que afronta el gremio productivo:
- Alcance de la paralización: El descontento involucra a un universo estimado de 245,000 empresas de transporte a nivel nacional.
- Dependencia energética y sobrecostos: Cerca del 90 % de la flota operativa utiliza combustible diésel, insumo que actualmente genera un sobrecosto del 70 % en las operaciones logísticas.
- Subsidio incumplido: El acta firmada estipulaba una subvención estatal de cuatro soles por mes durante dos periodos consecutivos (mayo y julio); sin embargo, al cierre del presente mes, el Ejecutivo no ha viabilizado el fondo de contingencia.
Crisis estructural por inseguridad y déficit de conductores
El presidente de las empresas de transporte urbano de Lima y Callao, Héctor Vargas, enfatizó que la problemática del sector posee un carácter estructural que trasciende las demandas tarifarias. Vargas remarcó que las paralizaciones previas se originaron debido a las olas de atentados y asesinatos contra transportistas, situación que ha provocado una fuga masiva de mano de obra calificada del mercado laboral formal. A causa de esta crisis de seguridad, las empresas operan actualmente con solo el 30 % o 40 % de su flota vehicular total, debido a la falta de choferes.
Finalmente, los dirigentes sectoriales precisaron la estrategia operativa de la movilización, aclarando que durante la jornada de protesta del 2 de junio no se realizarán bloqueos de carreteras ni de vías urbanas. La medida se ejecutará estrictamente bajo la modalidad de «apagado de motores» y suspensión total del servicio, inmovilizando las unidades en sus respectivos terminales para evidenciar el malestar del sector ante la opinión pública y las autoridades.
