Un operativo de control e inteligencia policial en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez permitió la captura de un ciudadano que pretendía viajar hacia Europa transportando 1 kilo 155 gramos de alcaloide de cocaína introducidos en su organismo.
La intervención se ejecutó luego de que el personal de la Dirección Antidrogas (Dirandro) identificara al pasajero mediante técnicas de perfilamiento de riesgo. Al ser sometido a la tecnología de inspección corporal no invasiva (body scan), los sistemas detectaron la presencia de una gran cantidad de objetos cilíndricos extraños en su tracto digestivo, lo que obligó a las autoridades a activar de inmediato los protocolos de emergencia médica y de fiscalización penal.
Ante el inminente riesgo de muerte por una posible perforación de los envoltorios dentro del cuerpo, la Policía Nacional priorizó la salud del detenido y lo trasladó de urgencia al Hospital Daniel Alcides Carrión del Callao. En dicho nosocomio, el implicado permaneció internado bajo estricta custodia policial hasta evacuar la totalidad de la carga, la cual consistía en 119 cápsulas cilíndricas revestidas con cinta aislante negra. Las pruebas químicas de campo con reactivos especializados arrojaron una coloración «azul turquesa», confirmando de manera preliminar que la sustancia blanquecina correspondía a cocaína de alta pureza.
Ruta internacional y cotización del cargamento en el mercado europeo
Las investigaciones preliminares detallan la estructura logística empleada por las mafias del narcotráfico para burlar los controles fronterizos del país.
- El puente de São Paulo: El plan de vuelo del detenido contemplaba una escala inicial en la ciudad de Brasil, localidad utilizada de manera recurrente por las organizaciones criminales como plataforma de tránsito y redistribución hacia mercados de alta demanda.
- Destino final en Milán: El objetivo de la red delictiva era ingresar el estupefaciente a la ciudad de Italia, donde la mercadería ilegal iba a ser entregada a receptores locales.
- Valorización de la droga: El jefe policial a cargo del caso precisó que el valor comercial de este cargamento en el continente europeo es altamente rentable, dado que el precio por kilogramo de cocaína oscila actualmente entre los 40,000 y 45,000 dólares.
La Policía Nacional del Perú, bajo la conducción de las fiscalías especializadas, mantiene al investigado bajo detención obligatoria mientras se ejecutan las pericias tecnológicas aplicadas a sus comunicaciones, agendas de contactos y registros de llamadas telefónicas previas al viaje.
La principal hipótesis de las autoridades apunta a identificar a los cabecillas de la organización criminal internacional que reclutó al ciudadano bajo la modalidad de «correo humano» o «burrier». Los mandos policiales precisaron que, en lo que va del presente año, este representa el segundo caso detectado de transporte de droga por ingesta en la principal terminal aérea del país.
Finalmente, los portavoces de la Dirandro alertaron sobre la extrema peligrosidad de esta modalidad delictiva, remarcando que el revestimiento de las cápsulas está expuesto a la degradación por jugos gástricos, lo que generaría una sobredosis fulminante de no mediar una atención médica quirúrgica inmediata.
En ese sentido, las autoridades formularon un llamado público a la ciudadanía para evitar ser captados por estas redes internacionales, enfatizando que las urgencias económicas o familiares no justifican arriesgar la vida ni enfrentar penas de cárcel que superan los diez años de privación de la libertad.
