Al menos diez civiles, entre ellos cinco mujeres, figuran entre las víctimas de los recientes choques armados.
La Oficina de las Naciones Unidas en Haití (Binuh) informó que la reciente escalada de enfrentamientos entre grupos armados en las afueras de Puerto Príncipe ha causado al menos 78 muertes y 66 heridos. Los combates, que se intensificaron desde el pasado 9 de mayo, se localizan principalmente en los municipios de Cité Soleil y Croix-des-Bouquets, evidenciando un deterioro crítico de la seguridad en el país caribeño durante este 2026.
Entre las víctimas fatales contabilizadas hasta el momento se encuentran diez civiles, de los cuales cinco eran mujeres, quienes perdieron la vida al quedar atrapados en el conflicto. Esta ola de hostilidades ha forzado el desplazamiento de 5,300 personas solo desde el fin de semana, mientras que diversas organizaciones advierten que muchas familias continúan aisladas en los barrios bajo fuego. La gravedad de la situación obligó a que un hospital de Médicos Sin Fronteras suspendiera sus servicios tras atender a 40 heridos de bala en un periodo menor a doce horas.
El monitoreo de la ONU revela que la violencia en estas zonas no es un hecho aislado, ya que entre marzo y mayo de este año se han registrado 305 asesinatos y 277 heridos. De este total de víctimas mortales, 63 eran residentes ajenos a las bandas, incluyendo a 17 mujeres y 13 niños. El control que ejercen las pandillas sobre el área metropolitana de la capital ha generado que, en lo que va del año, cerca de 8,000 personas hayan tenido que abandonar sus hogares para salvaguardar su integridad.
Para intentar frenar el avance de las organizaciones criminales, se ha iniciado el despliegue de una nueva fuerza multinacional que reemplazará a la misión anterior, la cual enfrentaba severas limitaciones financieras. Hasta la fecha, un contingente de 400 soldados provenientes de Chad ha arribado a la capital haitiana. El mando oficial de esta operación ha sido asumido por el general mongol Erdenebat Batsuuri, quien tendrá la responsabilidad de coordinar las acciones tácticas para recuperar el orden público y proteger a la población civil.
