Luis Quispe Candia advierte deficiencias en el diseño de la Vía Expresa Sur: «No cumple con los estándares técnicos requeridos».
La declaratoria de emergencia vial por 180 días en Lima Metropolitana ha sido calificada como una medida insuficiente y «paliativa» por Luis Quispe Candia, presidente de la ONG Luz Ámbar. Según el especialista, la ordenanza municipal no aborda los problemas estructurales de una urbe con más de 12 millones de habitantes, cuyo crecimiento desordenado y falta de planificación demandan reformas integrales en lugar de intervenciones temporales que solo ofrecen una salida momentánea al caos vehicular.
Limitaciones de la emergencia y deficiencias técnicas
Quispe Candia señaló que la medida debió priorizar puntos críticos específicos en lugar de abarcar toda la red vial, lo que diluye la efectividad de las acciones de fiscalización y ordenamiento. Asimismo, criticó duramente el planteamiento de proyectos como la Vía Expresa Sur, argumentando que incumple los estándares técnicos de una vía de flujo continuo al integrar semaforización e intersecciones inadecuadas.
Esta carencia de rigor técnico se replica en toda la capital, manifestándose en una señalización deficiente y una infraestructura peatonal casi inexistente.
Hacia un Sistema Integrado de Transporte (SIT)
Para el experto, la solución definitiva reside en la implementación de un Sistema Integrado de Transporte que articule buses y metro bajo una tarifa única y un servicio unificado. Este modelo requeriría la incorporación de 15,000 buses modernos para reemplazar progresivamente a las unidades antiguas y erradicar el transporte informal. Para acelerar esta transición, Quispe Candia propone fortalecer los bonos de chatarreo y fomentar asociaciones público-privadas que modernicen el parque automotor.
Un panorama crítico de seguridad vial
La urgencia de cambios estructurales se refleja en las alarmantes cifras de siniestralidad: según datos de Luz Ámbar, en lo que va del año 2026 ya se han registrado más de mil fallecidos en accidentes de tránsito a nivel nacional.
La falta de un sistema eficiente no solo fomenta la proliferación de colectivos informales, sino que perpetúa la vulnerabilidad de peatones y conductores en una red vial saturada y técnicamente obsoleta.
