Foto: ONPE
El JNE agota la revisión de actas observadas en audiencias públicas para garantizar la integridad de los resultados oficiales.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ha ejecutado 728 audiencias públicas desde el 20 de abril mediante los Jurados Electorales Especiales (JEE) para resolver las inconsistencias detectadas en la votación nacional. Esta labor técnica, centrada en la revisión de 60,040 actas observadas, es el paso previo indispensable para oficializar a los candidatos que competirán en la segunda vuelta electoral del 7 de junio.
El cronograma establece el 7 de mayo como fecha límite para concluir esta fase, asegurando así la proclamación de resultados y la entrega de credenciales en los plazos previstos por la ley.
Estado del escrutinio y actas observadas
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) derivó el grueso de las actas a los JEE debido a errores materiales, omisiones numéricas o datos ilegibles que impiden su procesamiento automático. Del total de documentos recibidos, 2,659 actas requirieron un recuento físico de votos, un procedimiento cuya resolución es definitiva e inimpugnable.
Hasta el momento, el sistema electoral ha emitido 20,432 pronunciamientos, lo que representa un 34.78% de avance respecto al total de expedientes generados. La carga procesal se distribuye principalmente entre las candidaturas para el Senado y la Cámara de Diputados, con un 9.85% de los casos vinculados estrictamente a la fórmula presidencial.
Para fortalecer la legitimidad del proceso, el JNE mantiene la transmisión en tiempo real de todas las sesiones de fiscalización.
Determinación sobre elecciones complementarias
La secretaría general del JNE ratificó la inviabilidad de convocar a elecciones complementarias para este proceso general. Esta decisión unánime del Pleno se fundamenta en que la Constitución Política no prevé dicha figura para los cargos de presidente o congresistas, a diferencia del marco normativo municipal.
El análisis técnico de las incidencias registradas el 12 de abril en 19 distritos de Lima reveló que, pese a los retrasos logísticos, el ausentismo solo se incrementó en un 1.4% en las mesas afectadas, alcanzando un 20.9% de abstención.
Esta variación fue considerada insuficiente para anular la votación, validando las medidas de contingencia que permitieron el sufragio de más de cien mil electores fuera del horario convencional.
