Pronabec prioriza fondos para becarios actuales mientras 300 admitidos extranjeros esperan presupuesto.
El Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec) confirmó que la Beca Generación del Bicentenario no tendrá nuevas convocatorias en 2026 debido a un déficit presupuestal del 33%, aunque aseguró que el programa no será clausurado.
La institución, adscrita al Ministerio de Educación (Minedu), recibió 1 429 millones de soles para el año fiscal, cifra que deja una brecha de casi 700 millones respecto a los 2 123 millones necesarios para operar con normalidad.
Esta insuficiencia financiera se atribuye a compromisos de gestión anteriores que lanzaron 20 mil vacantes sin el respaldo económico correspondiente, obligando a la administración actual a priorizar la continuidad de los 60 mil becarios vigentes sobre el ingreso de nuevos postulantes.
Crisis presupuestal y prioridades institucionales
La falta de recursos responde a una programación técnica deficiente del ciclo previo. Enrique Chon Yamasato, director ejecutivo del Pronabec, explicó que se han implementado ajustes internos para garantizar que quienes ya estudian en el país o en el extranjero no pierdan sus beneficios.
No obstante, la pausa en los nuevos concursos afecta directamente a más de 300 profesionales que ya cuentan con cartas de admisión en universidades de prestigio como Oxford o Columbia. Estos aspirantes reportan pérdidas económicas personales de hasta 15 000 soles invertidos en procesos de postulación que ahora quedan en incertidumbre.
Impacto en profesionales y respuesta política
Mientras el Pronabec redirige su estrategia hacia la oferta de becas internacionales de terceros países, la presión política sobre el Minedu aumenta.
La ausencia de la ministra María Cuadros en el Congreso para explicar la crisis ha intensificado las críticas de los legisladores. Ante este escenario, el jefe de Estado interino, José María Balcázar, anunció que el Ejecutivo gestiona un crédito suplementario para intentar cubrir el déficit y brindar una alternativa a los profesionales que dependen del financiamiento estatal para acceder a programas de posgrado de alto nivel.
