Delegación peruana viaja a EE. UU. para responder ante una indagación internacional sobre comercio y trabajo que incluye a decenas de naciones.
El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR) oficializó el viaje de una delegación técnica a Washington D.C. para representar al país en las audiencias convocadas por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
Esta misión responde a una macroinvestigación bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio estadounidense, que evalúa el control de 60 economías sobre productos fabricados mediante trabajo forzoso.
Alcance de la investigación global
La pesquisa de la USTR no solo incluye al Perú, sino que abarca a potencias como China, la Unión Europea, Japón e India, así como a gran parte de América Latina.
El objetivo de Washington es determinar si estos gobiernos implementan medidas efectivas para prohibir el ingreso de bienes vinculados a la trata de personas. De confirmarse deficiencias en los controles, Estados Unidos podría imponer nuevos aranceles o restricciones comerciales, justificando la medida como una acción necesaria para proteger su industria nacional de prácticas laborales desleales.
La delegación nacional, encabezada por la Dirección General de Negociaciones Comerciales Internacionales, tiene la labor de exponer los avances del Perú en el cumplimiento de convenios internacionales y normativa laboral. La participación en estas audiencias, que se desarrollarán del 28 de abril al 1 de mayo de 2026, busca salvaguardar la reputación comercial del país y evitar sanciones que afecten el acceso preferencial de los productos peruanos al mercado norteamericano.
Tensiones internacionales y postura de China
Mientras el MINCETUR enfatiza el diálogo técnico y el respeto a los compromisos vigentes, el gobierno de China ha manifestado su firme rechazo a la investigación, calificándola de «acto proteccionista y unilateral». Por su parte, el titular de la USTR, Jamieson Greer, ha señalado que los hallazgos podrían derivar en represalias comerciales contra los países que no logren demostrar una fiscalización rigurosa de sus cadenas de suministro.
La misión oficial peruana participará en consultas directas para desvirtuar posibles acusaciones de falta de control. El resultado de este proceso será determinante para la estabilidad de las exportaciones peruanas hacia su principal socio comercial, en un contexto de creciente escrutinio sobre la ética en las cadenas de valor globales.
