El sistema educativo peruano enfrenta un déficit crítico de especialistas en salud mental, lo que impide atender el aumento de casos de violencia, depresión y conductas de riesgo en escolares. Raúl de la Torre Calderón, directivo del Colegio de Psicólogos de Lima y Callao, advirtió que la falta de profesionales deja desprotegidos a miles de estudiantes frente a flagelos como el pandillaje, el sicariato adolescente y el suicidio, especialmente en zonas vulnerables.
Brecha presupuestal y leyes incumplidas
A pesar de que la Ley N.° 29719 (Ley de Convivencia sin Violencia) exige un psicólogo por colegio desde 2011, su implementación es mínima por la falta de recursos financieros. En el Callao, por ejemplo, la desproporción es alarmante: apenas un puñado de especialistas debe cubrir cerca de 400 instituciones, algunas con poblaciones que superan los 3,000 alumnos. Esta carencia imposibilita un soporte emocional efectivo y oportuno, agravado por la inestabilidad política que interrumpe cualquier política pública sostenida.
Crisis de salud mental post-pandemia
La ausencia de acompañamiento profesional ha disparado los cuadros de ansiedad, depresión y baja autoestima en las aulas tras el retorno a la presencialidad. De la Torre enfatizó que el psicólogo es el único capacitado para detectar y frenar ideaciones suicidas o el reclutamiento de menores por mafias criminales en distritos como Ventanilla o Mi Perú. «Estamos viendo consecuencias fatales por la falta de atención profesional», señaló el especialista.
Mientras los colegios urgen de expertos, los psicólogos educativos recién egresados se ven obligados a migrar hacia las ramas clínica u organizacional ante la inexistencia de plazas públicas. El gremio sostiene que, sin una partida presupuestal específica y condiciones laborales dignas, la especialidad educativa perderá atractivo, profundizando la crisis. El especialista concluyó con un llamado urgente al Ejecutivo para priorizar la salud mental estudiantil en la agenda pública antes de que el impacto social sea irreversible.
