Familiares denuncian red de falsos empleos para reclutar peruanos y enviarlos al frente de guerra.
Una red criminal de trata de personas ha enviado a decenas de peruanos a la primera línea de combate entre Rusia y Ucrania mediante falsas promesas laborales. Según denuncias de familiares y el abogado Percy Salinas, el engaño ha dejado hasta el momento ocho fallecidos y cinco heridos de gravedad, mientras que más de 120 familias reportan allegados desaparecidos tras aceptar supuestos empleos como cocineros o vigilantes con sueldos de hasta 4,000 dólares.
El mecanismo del engaño: de la oficina al frente
Los reclutadores, vinculados a una red con operadores en Perú, Colombia y México, captaban a sus víctimas a través de redes sociales ofreciendo bonos de 20,000 dólares y la nacionalidad rusa. Al llegar a Moscú, a los ciudadanos les confiscaban sus pasaportes y celulares, informándoles que habían contraído una deuda de 20,000 dólares por el viaje.
Bajo coacción y sin conocimiento del idioma, fueron obligados a firmar contratos militares; en lugar de los implementos de cocina prometidos, recibieron fusiles y municiones para ser enviados a zonas de guerra.
Saldo trágico y riesgo de fosas comunes
La situación es crítica: ocho cuerpos de compatriotas permanecen en morgues rusas y, si no son repatriados en un plazo de seis meses, serán enviados a fosas comunes. Otros cinco peruanos se encuentran hospitalizados con fracturas graves tras ataques con drones.
Los sobrevivientes denuncian que la deserción es castigada con la muerte y que solo una mínima fracción de los grupos enviados al frente logra regresar, muchas veces tras múltiples cirugías y sin apoyo institucional.
Impunidad y limitada respuesta estatal
A pesar de las denuncias por trata de personas ante la Dirincri y las reuniones con la Cancillería, las familias denuncian una respuesta insuficiente. Las autoridades peruanas han ofrecido gestionar salvoconductos, pero la embajada en Moscú se encuentra a 1,200 kilómetros de la zona de conflicto.
Mientras tanto, los reclutadores -identificados bajo alias como «Kraken», «Halcón» y «Vicio»- continúan operando y amenazando a las familias que intentan alertar a las autoridades, cambiando constantemente el nombre de su organización para evadir la justicia.
