La familia del escritor y docente Dante Castro Arrasco, quien postulaba al Senado por la agrupación Juntos por el Perú, ha denunciado públicamente a la dirigencia del partido por una presunta desatención de sus responsabilidades legales y éticas tras el accidente que terminó con la vida del candidato. Dante Castro de Villa, hijo del fallecido, señaló que el incidente ocurrió la tarde del 9 de abril durante una caravana proselitista en el Callao, liderada por Cledín Vásquez Castillo.
Según el testimonio familiar, el candidato cayó de un vehículo en movimiento y sufrió un traumatismo encéfalo craneano severo que lo mantuvo en coma en el hospital Daniel Alcides Carrión hasta su deceso el 13 de abril.
Opacidad en la identificación del responsable y el vehículo
La principal exigencia de los deudos radica en la identificación del conductor y la entrega del número de placa de la unidad involucrada, datos que los organizadores de la campaña no han proporcionado, impidiendo la activación del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT). La denuncia subraya que Cledín Vásquez Castillo no se presentó en el centro hospitalario durante las primeras veinticuatro horas ni respondió a las llamadas de urgencia. Solo tras una fuerte presión familiar, el candidato a diputado facilitó el contacto de una supuesta conductora, sin brindar mayores especificaciones técnicas sobre el vehículo o el peritaje del siniestro.
Cuestionamientos a la respuesta institucional de Juntos por el Perú
El comportamiento de la cúpula de Juntos por el Perú ha sido calificado por la familia como tardío y enfocado en la estrategia electoral. El contacto oficial con los allegados se produjo recién el 13 de abril, cuando el dirigente Roberto Sánchez acudió al hospital para organizar una liturgia que fue percibida por los deudos como un acto simbólico carente de responsabilidad real.
Durante dicha ceremonia, así como en el velorio y el entierro, los asistentes advirtieron la presencia de militantes que utilizaron el espacio de duelo para exhibir propaganda partidaria y realizar arengas políticas a favor de sus candidatos.
Instrumentalización del duelo y falta de asunción de culpas
Hasta el momento, los pronunciamientos de la agrupación política han evitado cualquier aceptación explícita de culpabilidad, limitándose a presentar el caso como una fatalidad. La familia critica que incluso en los comunicados públicos se incurrió en errores al redactar el nombre del candidato fallecido, lo que refuerza la percepción de una gestión negligente.
Ante el silencio de los organizadores de la caravana y la falta de datos para iniciar el proceso judicial, los familiares mantienen su reclamo para que la justicia determine la dinámica exacta del accidente y se sancione a quienes resulten responsables.
