Autoridades descartan lesionados y despliegan equipos para identificar puntos de riesgo inminente.
El desprendimiento de dos rocas de gran tamaño desde el cerro Naranja afectó seriamente una vivienda en el sector Selva Alegre de Machu Picchu Pueblo, activando los protocolos de respuesta de la Oficina de Gestión de Riesgo de Desastres y Seguridad (OGRDS).
El incidente, ocurrido al mediodía y atribuido a la inestabilidad del terreno por las constantes lluvias, no dejó heridos entre los cuatro habitantes del inmueble, permitiendo que las autoridades se concentren en la evaluación técnica de las laderas y la mitigación de futuros peligros en la zona urbana.
La emergencia fue reportada aproximadamente a las 12:10 horas, tras el impacto de dos rocas con dimensiones de hasta un metro de largo. El inmueble afectado, propiedad de Alejandro Vargas, presentó daños estructurales significativos en el muro perimetral, las escaleras de acceso al segundo nivel y el sistema de alcantarillado.
Pese a la magnitud del choque, la integridad física de los residentes no se vio comprometida, lo que facilitó el despliegue del personal de la OGRDS para el levantamiento de información y la limpieza de los escombros pétreos.
Evaluación de riesgos y monitoreo preventivo
Como medida de seguridad prioritaria, brigadas especializadas iniciaron el ascenso al cerro Naranja para identificar otros bloques de piedra con potencial de caída debido a las intensas precipitaciones pluviales. Esta inspección técnica busca implementar acciones correctivas inmediatas que reduzcan la vulnerabilidad de las viviendas colindantes.
Las autoridades precisaron que, aunque los daños materiales son evidentes, la situación no califica para la entrega de bienes de ayuda humanitaria (BAH), aunque el evento será debidamente registrado en el Sistema de Información para la Respuesta y Rehabilitación (Sinpad).
Vigilancia incrementada ante la temporada de lluvias
La Municipalidad de Machu Picchu instó a la ciudadanía a mantener una vigilancia constante y fortalecer las medidas de preparación familiar. Dado que la región Cusco se encuentra en plena temporada de lluvias, el riesgo de deslizamientos y desprendimientos es elevado, lo que exige una respuesta coordinada entre los vecinos y las instituciones de socorro para garantizar una atención oportuna ante cualquier nuevo evento natural.
