Aurora Ortiz, una paciente de 70 años, acudió a un centro del Seguro Social de Salud, conocido en nuestro país como EsSalud, para un control ginecológico. Sin embargo, el diagnóstico que recibió dejó estupefacta a su familia: los resultados de la mujer indicaron la presencia de hipertrofia prostática en primer grado, condición que, biológicamente, solo es posible en varones.
La septuagenaria denunció complicaciones para obtener una cita. Afirmó que nunca había un espacio disponible cuando llamó al servicio, y que hubo una larga espera hasta que finalmente le agendaron un control. Posteriormente, cuando reclamó por el desconcertante resultado de sus exámenes, demoraron en atender su queja.
“Vamos a tomar acciones legales del caso, porque esto es gravísimo. Tiene que haber responsabilidad desde la cabeza hasta la persona que le ha tomado el examen a mi madre” expresó Luis Macedo, hijo de la paciente.
Recientemente, EsSalud adjudicó el mal diagnóstico a un error la en digitación para el registro del código de la paciente. Ortiz volverá a someterse a los exámenes correspondientes, y el servicio enfrentará una demanda por negligencia médica y malos tratos.
