El teléfono adquirido por la sentenciada sirvió como herramienta para ejecutar las amenazas de la red de extorsionadores contra una empresaria, operando desde prisión.
El Poder Judicial confirmó una condena de cerca de 12 años de prisión efectiva contra Karina Capcha, declarada cómplice primaria del delito de extorsión en agravio de una empresaria. La sentencia fue ratificada tras la sustentación de la Fiscalía Superior Penal de Cercado de Lima.
La representante del Ministerio Público acreditó que Capcha fue la encargada de adquirir una línea telefónica, la cual fue activada en una celda del establecimiento penitenciario Piedras Gordas. Esta línea fue utilizada por los autores materiales para realizar las llamadas y enviar los mensajes extorsivos contra la víctima.
El caso de extorsión se inició tras el robo de un tráiler en un local de propiedad de la agraviada, ubicado en Lurigancho-Chosica. Dos sujetos asaltaron el establecimiento y desactivaron el GPS del vehículo para frustrar su rastreo.
Mediante el uso del teléfono, registrado a nombre de la hoy sentenciada, los delincuentes exigieron a la empresaria el pago de S/ 100000. A cambio, prometían no quemar su vehículo, detonar explosivos en su vivienda ni atentar contra la vida de ella y sus familiares. En total, tres personas fueron condenadas por el delito de extorsión en este caso y actualmente cumplen penas en establecimientos penitenciarios.
Pese al recurso de nulidad interpuesto por Capcha tras la sentencia inicial, la Fiscalía demostró su participación en una red criminal dedicada a utilizar testaferros que «prestaban» sus nombres para adquirir líneas telefónicas, esenciales para las operaciones de extorsión.
Como parte de la sentencia confirmada, Capcha y los demás condenados deberán pagar a la agraviada la suma de S/ 45000 por concepto de reparación civil.
