Solemnidad en la Catedral. La jornada de fe comenzó con la tradicional misa oficiada por el párroco del templo Santa María, previo al multitudinario recorrido del Señor de los Milagros.
La ciudad de Chiclayo vivió hoy el primer recorrido procesional del Señor de los Milagros, una de las manifestaciones religiosas más significativas del calendario católico peruano. El ambiente de profunda fe y devoción comenzó desde tempranas horas en el templo de Santa María Catedral.
Cientos de feligreses se congregaron en el lugar, donde el párroco de la iglesia, el reverendo Vincent Ventura Valdivia, ofició una solemne misa, un acto litúrgico que dio la bendición para la salida de la venerada imagen.
Homenajes de autoridades y fieles en el recorrido
A los acordes de una banda de músicos, y entre cánticos y oraciones, el Cristo de Pachacamilla inició su desplazamiento por las principales calles de la ciudad, recibiendo el fervoroso homenaje de instituciones, autoridades y miles de fieles.
La Policía Nacional del Perú (PNP), liderada por el jefe de la región policial de Lambayeque, general PNP Luis Bolaños Melgarejo, ofreció un homenaje que simboliza el respeto institucional hacia el Cristo Moreno. También se sumaron a las muestras de gratitud parejas de marinera, conformadas por niños y jóvenes, que realizaron reconocimientos con alegría y devoción.
Durante el recorrido, la imagen sagrada fue recibida con aplausos en la avenida Balta, donde comerciantes, empresarios y entidades financieras decoraron sus establecimientos para rendir tributo al Señor de los Milagros.
Detalle de la ruta procesional y pernocta
El anda procesional continuará su paso por diversas arterias de la ciudad. El recorrido incluye las calles Nazareth y Carlos Mariátegui, las avenidas Las Américas y Santa Victoria, y luego la calle Miguel Inclán.
La procesión continuará por las avenidas Garcilaso de la Vega, Miguel Grau e Inca Garcilaso de la Vega, pasando por las calles 9 de octubre y Ródano. Finalmente, seguirá por la calle Santa Victoria, calle Mantaro y calle Los Naranjos para ingresar a la Capilla San Benito de Palermo, en el pueblo joven San Nicolás, donde la imagen pernoctará.
El fervor religioso, las muestras de gratitud y el compromiso de la comunidad chiclayana confirman una vez más que la devoción al Señor de los Milagros sigue siendo una de las expresiones más arraigadas del espíritu católico peruano.
