Las autoridades confirman pérdidas humanas y declaran en vulnerabilidad a diez regiones tras el paso del frente de mal tiempo.
Un violento frente de mal tiempo asociado al fenómeno de El Niño golpea el territorio chileno, provocando intensas precipitaciones, desbordes de ríos y fuertes marejadas. Ante el peligro inminente de aluviones e inundaciones, la administración del presidente José Antonio Kast activó evacuaciones de emergencia en asentamientos irregulares ubicados en las riberas de los ríos.
Al evaluar la magnitud de los daños, el mandatario enfatizó la necesidad de extraer lecciones estructurales de esta crisis, sosteniendo de forma categórica que existen áreas geográficas que, por su alta vulnerabilidad, no reúnen las condiciones mínimas para ser habitadas.
Colapso de servicios e impacto estructural en las regiones
La emergencia climática afecta de manera directa a 10 de las 16 regiones de Chile, registrándose situaciones críticas en Coquimbo, Valparaíso y Biobío. Las ráfagas de viento, que alcanzaron velocidades extremas de hasta 160 kilómetros por hora, provocaron la caída de árboles, el colapso de redes de alta tensión y el desplome de una grúa de construcción a gran escala en Coquimbo.
El balance preliminar de las autoridades reporta el fallecimiento de tres personas, la destrucción total de un centenar de inmuebles y el corte del suministro eléctrico para cerca de medio millón de hogares a nivel nacional.
Un evento meteorológico de magnitudes históricas
Especialistas de la Dirección Meteorológica de Chile, bajo la conducción de su director Gastón Torres, precisaron que el país enfrenta una sucesión continua de sistemas frontales potenciados por un río atmosférico de intensidad excepcional, catalogando el evento como uno de los más severos y de mayor cobertura geográfica detectados en los últimos años.
Las proyecciones oficiales advierten que este temporal podría consolidarse como el ciclo de lluvias más prolongado para un mes de julio en la historia del registro meteorológico chileno. Frente a este escenario, el Ejecutivo dispuso la suspensión total de las actividades escolares en toda la zona central del país, incluyendo las regiones de Coquimbo, Valparaíso, O’Higgins y Maule.
