El alcalde de la capital se unió a los hermanos cargadores para llevar el anda del Cristo Moreno, en un gesto de devoción que marca el inicio del recorrido central de octubre.
El alcalde de Lima, Renzo Reggiardo Barreto, lideró el tradicional homenaje municipal al Señor de los Milagros, ordenando la elaboración de más de 30 alfombras florales a lo largo del Centro Histórico. El burgomaestre también entregó un arreglo floral con el escudo municipal, un acto que reafirma el compromiso de la comuna con la preservación de la fe, el arte popular y el patrimonio cultural de la ciudad.
Las alfombras florales, que representan una expresión artística colectiva de profunda devoción, fueron elaboradas con materiales naturales como aserrín teñido, flores, semillas y hojas. Los trabajos, que comenzaron el viernes 17 de octubre a las 9 p. m. y culminaron el sábado 18 a las 9 a. m., fueron realizados por diversas municipalidades distritales, instituciones públicas y empresas privadas, justo antes del paso de la venerada imagen por la Plaza Mayor.
Recorrido central de octubre y homenajes institucionales
Esta acción se enmarca en la segunda salida procesional del Señor de los Milagros 2025. Para esta ocasión, la imagen del Cristo Moreno recorre avenidas principales como Tacna, el jirón Ica y el Jirón de la Unión.
Al ingresar solemnemente a la Plaza Mayor de Lima, la imagen recibirá los homenajes institucionales de la Municipalidad de Lima, el Poder Ejecutivo (Palacio de Gobierno) y el Palacio Arzobispal. Posteriormente, continuará su trayecto por el jirón Carabaya, Ucayali y la avenida Abancay, hasta ingresar al jirón Junín para recibir el saludo del Congreso de la República.
Trayecto y origen Histórico
Tras salir del Parlamento, la imagen continuará su recorrido por Barrios Altos, desplazándose por los jirones Junín, Huanta, Áncash y Maynas, antes de retornar por el jirón Junín hasta llegar al Santuario Virgen del Carmen, donde pernoctará.
Se estima la participación de miles de fieles, lo que genera un importante impacto turístico, económico y espiritual para la ciudad. La devoción al Señor de los Milagros se remonta a 1655, cuando un fuerte terremoto destruyó Lima, pero dejó intacta la imagen del Cristo crucificado pintada por un esclavo angoleño en una pared de adobe. Este hecho, considerado milagroso, motivó que en 1687 la imagen fuera sacada en procesión por primera vez, convirtiéndose en la procesión católica más grande del mundo.
