El sistema del Inaigem, que usa tecnología avanzada, permitirá cuantificar la dinámica de los glaciares.
Conocidos como “torres de agua”, los glaciares andinos son cruciales para el suministro de agua de muchas comunidades. Por eso, para asegurar su conservación, el Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem) ha implementado un moderno sistema de monitoreo glaciológico en el nevado Huaytapallana, en Junín.
Este sistema no solo permitirá una observación continua de los glaciares, sino que también ayudará a predecir eventos extremos asociados al cambio climático y a obtener información estratégica para una gestión sostenible del agua en la región.
El monitoreo se realiza con equipos de alta tecnología, como drones para fotogrametría, radares de hielo y marcadores de espesor. Los datos recolectados permitirán a los expertos del Inaigem cuantificar con precisión la dinámica superficial y el volumen de los glaciares, además de estimar su aporte hídrico a las subcuencas.
Los especialistas también usarán estaciones meteorológicas de alta montaña y sensores de albedo, y realizarán mediciones de contaminantes como el carbono negro, para entender mejor la relación entre la dinámica del glaciar y el clima. En el Huaytapallana, se validarán modelos que ayudarán a predecir los cambios en el glaciar y a planificar el uso del agua en la subcuenca del río Shullcas, la principal fuente de agua para la ciudad de Huancayo.
A nivel mundial, el retroceso acelerado de los glaciares es una amenaza para la seguridad hídrica, debido al aumento de las temperaturas y la actividad humana. Su reducción compromete la disponibilidad de agua en los próximos años, poniendo en riesgo la conservación de los ecosistemas y las actividades productivas. Por esta razón, el Inaigem monitorea de forma permanente todas las zonas congeladas del país, con el fin de generar conocimiento científico que asegure el suministro de agua para la población.
