El izamiento de la bandera colombiana en Putumayo genera preocupación y llamado a las autoridades.
La comunidad de Tres Fronteras, en la provincia de Putumayo, se vio afectada por un acto que generó rechazo e indignación. Los pobladores denuncian la falta de presencia del Estado en la zona fronteriza, lo que, según ellos, pone en riesgo la soberanía del territorio.
Hallazgo de la bandera y reclamo de la comunidad
El pasado 7 de septiembre, los habitantes de la comunidad de Tres Fronteras encontraron una bandera de Colombia izada en la plaza principal de su pueblo. Los líderes comunales calificaron el hecho como «una falta de respeto a la soberanía nacional» y denunciaron la ausencia de patrullajes y control territorial. «Nos sentimos abandonados. Esta es tierra de nadie», afirmó un vocero local.
Los pobladores se mostraron indignados y exigieron a las autoridades peruanas que refuercen la vigilancia en la región, la cual está declarada en estado de emergencia, aunque no se ha visto una presencia militar permanente.
Tensión y demandas de seguridad
La tensión en la zona ha crecido debido a la sensación de abandono. Los comuneros afirman que la localidad más cercana, Huapapa, está a 12 horas de distancia, lo que aumenta la percepción de aislamiento y vulnerabilidad.
El cacique de la comunidad expresó su inquietud: «Hoy nos sorprende esta bandera colombiana, sabe Dios de aquí a mañana qué puede ser», y cuestionó públicamente la falta de acción por parte de las autoridades. «A dónde están nuestras autoridades, nuestro Ejército, nuestra Marina de Guerra, que supuestamente deben cuidar nuestra soberanía?», preguntó.
Un alcalde de la región confirmó que la provincia sufre abandono, carece de presencia policial y militar efectiva, y no recibe los recursos necesarios a pesar de la declaración de emergencia.
Este suceso se suma a un historial de tensiones en la zona. El mes anterior, en agosto de 2025, el distrito de Santa Rosa estuvo en el centro de un conflicto fronterizo cuando un mandatario colombiano reclamó la presencia de autoridades peruanas en lo que considera territorio de su país. Este hecho generó tensiones diplomáticas, aunque el gobierno de Perú ratificó que Santa Rosa le pertenece.
