Después de 16 meses en prisión preventiva, el suboficial Miguel Ángel Asanza Rodríguez finalmente recuperó su libertad. Su excarcelación, lograda gracias a un equipo legal, se produjo tras demostrar que las acusaciones en su contra carecían de fundamento.
Asanza fue detenido el 20 de mayo de 2024 junto a otros suboficiales por su presunta participación en la fuga de ciudadanos extranjeros de una comisaría.
Sin embargo, los informes de geolocalización y los registros de llamadas telefónicas confirmaron que el suboficial se encontraba en su domicilio en Chorrillos en el momento de los hechos.
Además, las declaraciones iniciales de los testigos cambiaron a lo largo del proceso. La Fiscalía, a pesar de las múltiples solicitudes, no pudo encontrar llamadas ni registros que vincularan a Asanza con el delito.
El equipo legal asumió la representación de Asanza desde el inicio del proceso y confrontó las pruebas de la Fiscalía con registros objetivos que confirmaban la inocencia del suboficial.
Un representante del equipo legal comentó que “este caso es una muestra clara de que ningún policía debe enfrentar en soledad procesos derivados de su labor. Estaremos siempre presentes para garantizar la defensa y dignidad de quienes cumplen con su deber».
La liberación del suboficial sienta un precedente importante para otros agentes que enfrentan investigaciones por hechos ocurridos en servicio, y refuerza la idea de que la justicia debe prevalecer frente a acusaciones sin sustento.
