¡Los mitos de la insulina!

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La Dra. Cecilia Medina, endocrinóloga y Directora Médica del laboratorio Sanofi, rompe algunos de los mitos que existen acerca del control de la diabetes y el uso de la insulina como parte de la campaña de prevención “Juntos por el control de la diabetes”:

1.     La insulina solo debe usarse en la etapa final de la enfermedad

Falso. En realidad la insulina es uno de los mejores tratamientos para el control de la diabetes. Importantes estudios clínicos han demostrado que el control con insulina es útil en la prevención de complicaciones asociadas a la diabetes como: retinopatía, neuropatía y la nefropatía, tanto en diabetes tipo 1 como tipo 2. La insulina sigue siendo el fármaco más potente para disminuir la presencia del azúcar en la sangre (glicemia).

 2.     La insulina genera adicción

Falso. La insulina no puede generar adicción dado que es una hormona natural que, en circunstancias normales, es producida por el mismo cuerpo. Además, el uso de insulina no es siempre definitivo, puede ser transitorio en circunstancias en las que luego de alcanzar el control de la glucosa o azúcar en la sangre, el paciente puede regresar a su tratamiento anterior.

3.     La insulina puede ocasionar ceguera

Falso. La causa de la ceguera en un paciente con diabetes es la retinopatía, una complicación de esta enfermedad por haber tenido un mal control de la misma. Los problemas visuales se deben a los niveles altos de glucosa en sangre que se han mantenido por mucho tiempo y no al tratamiento. Sin un tratamiento adecuado, la enfermedad puede salirse de control y afectar sentidos como la vista.

4.     Cuando se aumenta la dosis de insulina es porque la enfermedad está empeorando

Falso. No existe una dosis estándar para cada persona, la insulina debe ajustarse al requerimiento de cada uno para poder llegar a alcanzar los valores de control de glucosa. El tratamiento con insulina es individualizado y dependerá del tipo de paciente y de lo que indique el médico.