La Cámara de Senadores de Uruguay aprobó el proyecto de ley Muerte Digna, que regula la aplicación de la eutanasia “para casos de enfermedad incurable y sufrimiento extremo”. La medida se aprobó con 20 votos a favor de un total de 31, y contó con el apoyo de miembros de partidos como el Frente Amplio, el Partido Colorado y el Partido Nacional.
Esta decisión finaliza un debate legislativo de cinco años, que vio un avance significativo cuando el proyecto avanzó a la Comisión de Salud Pública del Senado, después de que se formuló y se aprobó en la Cámara de Representantes. Además de contar con un respaldo del 62% de la población, según la consultora Cifra, la norma tuvo el respaldo del presidente Yamandú Orsi y la vicepresidenta Carolina Cosse.
Los partidarios del proyecto alegaron que este “regula y garantiza el derecho de las personas a transcurrir dignamente el proceso de morir y a recibir asistencia para hacerlo”. Este proyecto ha sido construido con responsabilidad. […] Se han establecido garantías claras para proteger a los pacientes, se deposita confianza en los profesionales médicos y en los equipos de salud. Se ha respetado la voluntad individual”, indicó el senador Daniel Borbonet, del Frente Amplio.
Con este hito, Uruguay engrosa la reducida lista de países que permiten la eutanasia en el mundo. Si bien Colombia y Ecuador ya la habían despenalizado, esto solo ocurrió mediante fallos de la Corte Constitucional, por lo que Uruguay se convirtió en el primer país latinoamericano en regular esta práctica por ley.
