Acciones de control se ejecutaron en la totalidad de las sedes regionales de la entidad.
La Superintendencia de Transporte Terrestre de Personas, Carga y Mercancías (Sutran) cerró el año 2025 con un balance de 8,237 operativos destinados a combatir la informalidad y supervisar las infraestructuras de transporte en la Red Vial Nacional. Estas acciones, ejecutadas bajo el marco del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), tuvieron como objetivo principal proteger la integridad de los usuarios mediante una presencia estratégica en 22 regiones del país.
Gracias a un despliegue de más de 950 inspectores y la coordinación con la Policía Nacional y el Ministerio Público, la entidad consolidó una fiscalización integral que incluyó el control de servicios complementarios, la vigilancia de velocidad por cinemómetros y un robusto programa de capacitación preventiva que alcanzó a más de 212 mil personas.Acciones de control se ejecutaron en la totalidad de las sedes regionales de la entidad
Fiscalización de servicios complementarios y control de velocidad
La vigilancia de la Sutran se extendió con rigor hacia las entidades que brindan servicios a conductores y vehículos, realizando 6,514 inspecciones en centros de revisión técnica, escuelas de salud, talleres de conversión y centros de capacitación.
Estas labores aseguraron que los establecimientos operen bajo la normativa vigente y cuenten con la documentación reglamentaria. En paralelo, la gestión del exceso de velocidad fue una prioridad ejecutada a través de los Centros de Gestión y Monitoreo (CGM) en Lima, Piura, Arequipa y Huancayo.
El uso de cinemómetros permitió la detección de 82,735 infracciones bajo el código M20, cuyas sanciones pueden alcanzar hasta el 50% de una Unidad Impositiva Tributaria (UIT), desincentivando conductas de riesgo en las carreteras.
Fortalecimiento de la prevención y capacitación ciudadana
Más allá de la labor sancionadora, la Sutran priorizó la educación vial como eje preventivo durante el 2025, logrando sensibilizar a más de 52,000 actores del sector, entre transportistas, generadores de carga, autoridades locales y efectivos policiales a través de programas especializados como «In House».
Asimismo, la estrategia de orientación alcanzó a 160,000 personas adicionales, incluyendo estudiantes de diversos niveles, docentes y pasajeros en terminales terrestres. Este enfoque preventivo busca fomentar una cultura de cumplimiento y seguridad que complemente las intervenciones operativas en campo, reduciendo la siniestralidad desde el origen del servicio de transporte.
