Las autoridades federales de Estados Unidos han desmentido categóricamente la ejecución de redadas migratorias durante el Super Bowl 2026. Según la información oficial, no se han planificado operativos especiales ni se contará con una presencia activa de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el recinto.
El esquema de seguridad federal mantendrá la continuidad de años previos, bajo la supervisión del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), con la misión exclusiva de proteger la integridad del público y el desarrollo del evento deportivo y artístico.
El despliegue de las fuerzas del orden se concentrará estrictamente en el control del evento y la prevención de incidentes, descartando cualquier labor de fiscalización migratoria. Las autoridades enfatizaron que el objetivo es asegurar que los miles de asistentes puedan disfrutar de la participación de Bad Bunny y otras figuras del entretenimiento en un entorno seguro. Este operativo preventivo, de carácter anual, busca garantizar la fluidez y el orden sin interferir en la situación legal de los espectadores.
El protocolo de seguridad del Super Bowl involucra a múltiples organismos que operan bajo un mando unificado para mitigar amenazas logísticas y de seguridad pública. A diferencia de los rumores difundidos en redes sociales, la participación de las agencias federales está orientada a la gestión de riesgos y emergencias, asegurando que la máxima cita del fútbol americano se mantenga como un espacio de celebración cultural y deportiva libre de acciones de control de fronteras.
