Una amplia y coordinada acción en todos los niveles, incluyendo municipalidades, diversos organismos y la ciudadanía, se movilizó en favor de las más de 80 familias que resultaron damnificadas por el incendio de grandes proporciones ocurrido el sábado 11 de octubre. El siniestro afectó el sector Virgen del Buen Pastor, en Pamplona Alta, San Juan de Miraflores.
Desde las primeras horas del domingo, se iniciaron las labores de respuesta y asistencia inmediata a la población. Estas acciones se realizaron en estrecha coordinación con autoridades locales, equipos de salud, organismos de defensa civil y otras entidades especializadas.
Un contingente de 50 efectivos de las fuerzas armadas fue desplegado en la zona para brindar seguridad y apoyo logístico directo a las familias afectadas. Asimismo, equipos técnicos especializados realizaron tomas aéreas con drones para delimitar con precisión las áreas destruidas y facilitar la planificación de la ayuda.
Según los reportes oficiales, el siniestro dejó un balance de 250 personas damnificadas y 16 heridos, de los cuales tres sufrieron quemaduras leves y trece fueron atendidos por cuadros de asfixia debido a la inhalación de humo.
Como parte de la respuesta inmediata, se procedió a la instalación de refugios temporales. Treinta carpas fueron colocadas en una losa deportiva cercana y 22 adicionales se montaron en el estadio 28 de Mayo, asegurando alojamiento para las familias que perdieron sus hogares.
En paralelo, la Municipalidad de San Juan de Miraflores, con la colaboración de distritos vecinos y el apoyo de ciudadanos solidarios, está llevando a cabo intensas labores de limpieza. También se coordina la entrega de bienes esenciales como ropa, alimentos de primera necesidad y útiles escolares.
Grupos de voluntarios y representantes del Concejo Metropolitano de Lima se sumaron a esta cadena de ayuda con donaciones, y organizaron la distribución de desayunos y almuerzos calientes para todos los afectados.
Actualmente, las autoridades de educación evalúan el estado de tres colegios y un centro técnico ubicados en las inmediaciones del área impactada. Por su parte, la policía especializada realiza los peritajes necesarios para determinar las causas del siniestro, que pudo haberse agravado por la presunta existencia de un almacén clandestino de pirotécnicos en la zona.
La respuesta conjunta y coordinada reafirma el compromiso de garantizar la asistencia integral y la protección de la población afectada, en un esfuerzo mancomunado entre las diversas instancias y la ciudadanía solidaria.
