Riesgo de explosión en el Rímac aumentó debido a que el vehículo era a gas y se ubicaba cerca de redes de suministro.
Una camioneta fue completamente destruida tras ser blanco de un atentado incendiario ejecutado por tres delincuentes encapuchados en la urbanización Palomares, ubicada en el distrito del Rímac. De acuerdo con información periodística de Panamericana Televisión, el ataque se registró la noche del jueves, cuando los desconocidos fracturaron una de las ventanas del automóvil estacionado, rociaron combustible e iniciaron un fuego que se prolongó por más de una hora.
El propietario de la unidad, quien fue identificado por los residentes del sector como un presunto prestamista, interpuso la denuncia formal ante la comisaría El Manzano, dependencia policial que ya investiga si el móvil del crimen corresponde a un caso de extorsión bajo la modalidad del «gota a gota» o a un ajuste de cuentas.
El siniestro generó una situación de extremo peligro debido a que el vehículo siniestrado funcionaba con un sistema de gas y se encontraba a pocos metros de redes públicas de suministro energético, lo que elevó exponencialmente el riesgo de una deflagración masiva.
Ante la demora en el control total del fuego, los propios vecinos de la zona cooperaron con el Cuerpo General de Bomberos utilizando agua y tierra para contener el avance de las llamas hacia las viviendas colindantes y hacia las instalaciones de la institución educativa Micaela Bastidas.
Durante la huida con dirección al camino de Amancaes, los atacantes efectuaron múltiples disparos al aire y amenazaron de muerte al vigilante del vecindario, lo que incrementó el pánico entre los transeúntes que se encontraban en la vía pública.
Falta de control en los accesos vehiculares de la urbanización Palomares
El incidente ha reavivado las quejas de los residentes respecto a la vulnerabilidad de los sistemas de protección comunitaria en esta jurisdicción residencial de Lima. Testigos presenciales del hecho cuestionaron la efectividad de las rejas de seguridad y de las casetas de vigilancia operativas en el perímetro del vecindario, señalando que la falta de un filtro estricto facilita el libre tránsito de personas ajenas a la comunidad.
Los afectados recordaron de manera enérgica que la urbanización Palomares constituye un entorno históricamente vinculado a la seguridad del Ejército peruano, por lo que exigieron a la junta vecinal y a la Policía Nacional del Perú implementar un control de accesos riguroso y permanente para evitar nuevas incursiones delictivas.
