Foto: UNALM
Previo a Semana Santa científicos de la Facultad de Pesquería de la Universidad Nacional Agraria de La Molina (UNALM) presentaron un cereal con proteína de pota, una bebida en polvo fortificada y una sopa instantánea que, a diferencia de productos similares que existen en el mercado, no contienen octógonos.
Rodolfo Omote, docente de la Facultad de Pesquería de la Universidad Nacional Agraria de la Molina, explicó que el desarrollo de estos productos combina insumos de origen peruano con investigación aplicada para generar alimentos prácticos, accesibles y, sobre todo, con alto valor nutricional.
Uno de los productos más atractivos para el consumo escolar es el Súper Pop Delymisk, un cereal extruido elaborado con proteína de pota, cereales y granos andinos que puede consumirse directamente o con leche o yogur. El producto ha sido desarrollado en sabores chocolate y vainilla.
La presentación convencional del cereal, que puede ser consumido como snack, es en paquetes de 30 gramos que se venden dentro la UNALM y a pedido a S/1.35. Sin embargo, también ofrecen el producto por kilo a un costo de S/42.
Otra de las novedades presentadas en la Agraria es la bebida instantánea fortificada Super Protts que también viene en paquetes de 30 gramos y tiene como base la pota en polvo. “Puede ser consumida como complemento al desayuno, se disuelve en un vaso de agua o leche. Alcanza para cuatro vasos tazas de bebida”, explicó el científico.
Y pensando en la hora del almuerzo, la UNALM ha creado la sopa instantánea Forty Misk elaborada a base de proteína marina (pota y jurel) y granos andinos, lo que garantiza un alto contenido nutricional. Tanto la bebida como la sopa se pueden adquirir directamente a través de la UNALM.
Otro producto presentado por la universidad, pero que aún se encuentra en desarrollo, es un sazonador (Masillay) formado exclusivamente de biomasa seca de la levadura y enriquecida con hierro. “Aporta una cantidad sustancial de hierro que puede suplementar las carencias de otros alimentos”, precisó la doctora Ana Kitazono, de la Facultad de Ciencias.
El desarrollo de estos productos fue posible gracias al financiamiento de Prociencia, el brazo ejecutor del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Concytec). Max Ramírez, vocero de la entidad, explicó que lo que ahora son productos elaborados y listos para salir al mercado fueron proyectos Concytec financió desde el 2018.
Las diversas etapas de desarrollo de los productos fueron financiadas por Concytec luego de que los investigadores demostraran sus avances a lo largo de estos años, explicó Ramírez.
