El Ministerio del Interior (Mininter) puso en marcha el cuarto proceso de destrucción de estupefacientes del año, procediendo con la eliminación de 6.320,61 kilogramos de sustancias ilícitas para evitar de forma definitiva su comercialización en el mercado negro.
Los cargamentos, incautados por la Policía Nacional del Perú (PNP) en diversos puntos del país, estaban destinados al abastecimiento de redes del crimen organizado global con conexiones en Norteamérica, Europa y el continente asiático. Esta acción reafirma la política gubernamental de interdicción integral y combate directo a las finanzas de las mafias del narcotráfico.
La ceremonia oficial de incineración estuvo liderada por el viceministro de Orden Interno, Juan Olivera García, quien ponderó el despliegue técnico y operativo de la Dirección Antidrogas (Dirandro). En lo que va del presente año fiscal, la unidad especializada de la PNP ha logrado decomisar más de 58 toneladas de sustancias prohibidas, mermando significativamente la capacidad logística de los clanes dedicados al tráfico transnacional.
Entre el material acopiado para su destrucción in situ se incluyeron importantes volúmenes de clorhidrato de cocaína, pasta básica de cocaína, marihuana, amapola, así como drogas sintéticas de alta peligrosidad como éxtasis y ketamina.
Durante el acto, las autoridades ministeriales resaltaron la vigencia de la Lista de Nuevas Sustancias Psicoactivas, un marco normativo e institucional diseñado para tipificar y sancionar penalmente el comercio clandestino de insumos emergentes.
Esta herramienta jurídica faculta a las fuerzas del orden a procesar penalmente la distribución de ketamina, fentanilo y tusi bajo la severa legislación del tráfico ilícito de drogas. Con esta adición regulatoria, el Estado peruano busca frenar la expansión de laboratorios urbanos y bloquear el ingreso de precursores químicos empleados por las mafias para captar nuevos mercados de consumo.
Balance de la eliminación de activos delictivos y respaldo internacional
Con la ejecución de esta fase, el sector Interior acumula un avance sustancial en la desarticulación de las cadenas de suministro ilegales; sumando los tres periodos previos de quema, las autoridades han destruido un total de 22.511,54 kilogramos de droga en el periodo anual.
El evento contó con la fiscalización de altos funcionarios del Ejecutivo, entre ellos la viceministra de Derechos Humanos, Yessica Yabar; el director general contra el Crimen Organizado, Luis Yunis; y el gerente general de Devida, Agripino Llalhuaman. Asimismo, se contó con la presencia de Gabriel Hurst, representante de la Oficina de Asuntos Antinarcóticos (INL) de la Embajada de los Estados Unidos, ratificando la cooperación bilateral en materia de seguridad regional.
